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miércoles, 17 de agosto de 2011

Pollo especial Masala

Uno de los mejores restaurantes en los que he estado tanto hablando de forma general como en especialidad hindú es el Taj Mahal, ubicado en la calle Blanquerna, en el corazón de Palma de Mallorca. No, no soy familiar de nadie que trabaje en el restaurante pero es cierto que se come muy bien. Si queréis pasar un rato agradable disfrutando de la comida hindú... Os lo aconsejo.

Todo esto viene a que tienen un plato que es el pollo "agra especial", que está buenísimo. Según los ingredientes lleva danone, masala y anacardos en general. Pero ¿Qué es el Masala? Es una mezcla de especias, de hecho "Masala" significa "mezcla de especias" así que creo que queda explicado.

Conseguí en Londres una mezcla de estas especias y la he utilizado de varias maneras, ahora bien, a medida que la utilizo me doy cuenta que, para acercarme a esta receta tiene que haber algo más. Eso sí, quiero remarcar que el "agra especial" lleva más cosas a parte del macerado, pero bueno, como comienzo creo que no está mal.

Necesitaremos: 2 pechugas de pollo, 4 yogures naturales, mezcla de especias Masala, sal, pimienta y un poco de mantequilla. Si queréis podéis añadirle algún fruto seco.



La diferencia para cocinar este plato creo que reside en macerar el pollo con las especias. Lo que he hecho es mezclar dos yogures naturales, un poco de sal y pimienta con 4 ó 5 cucharaditas de la mezcla Masala. Mezclarlo poco a poco comprobando que no quedan grumos.






Luego cortamos el pollo a cuadritos. Yo lo he hecho a tiras porque he comprado el pollo en láminas, pero os recomiendo que sea a cuadros. Salamos un poco el pollo y cubrimos con la mezcla. Vamos a dejarlo reposar durante toda la noche.








Fijaos en cómo queda el macerado al día siguiente... ¿A que cambia de color?





Como veis ya ha ido cogiendo color. Lo he dejado unas catorce horas. Ponemos una sartén con un poco de mantequilla a fuego lento (unos 4ó 5 en vitro) y vamos removiendo. Pensad que es necesario hacerlo a fuego lento para que vaya cogiendo el sabor y que no se nos queme la salsa mientras que el pollo queda crudo.

Veréis que poco a poco va quedando líquido. No os preocupéis ya que es el suero del yogur. Colamos el pollo bien, lo volvemos a poner en la sartén y cuando vayamos a servir añadimos los otros dos yogures con media cucharadita de sal y en mi caso los anacardos. Hay que ponerlos al final porque si no el suero volverá a separarse de la crema.

Probadlo, y si notáis que tiene un poco de acidez, lo corregís con un poco de azúcar y si queréis más sabor de Masala le echáis un poco más de especias. Creo que el sabor ideal es aquel que equilibra el sabor del Masala y del yogur.

El sabor es delicioso. Eso sí, cuando tenga la oportunidad de ir a Mallorca volveré al Taj Mahal a saborear la receta original.

आप का खाना स्वादिष्ट हो (āp kā khānā svādiṣṭa ho) (hindi)

miércoles, 10 de agosto de 2011

Salmón con patata almendrina


Siempre digo que la patata es uno de los productos más importantes que tenemos en la cocina, pero cuando mis padres me dieron la receta de la patata almendrina no pensé que estuviera tan buena.

¿Qué ingredientes necesitamos para el puré de patatas?



-2 patatas grandes.
-1 cucharadita de mantequilla.
-1 cucharadita de nuez moscada.
-Un poco de sal.


Para comenzar vamos a hacer el puré de patata. Para hacer el puré ponemos a hervir agua. Pelamos y lavamos las patatas. También las podéis hacer al vapor, cortándolas en rodajas (tardarán unos 25 minutos).

Luego tan sólo hay que retirar la patata y chafarla con una pala manualmente o una trituradora. Añadimos la sal, la nuez moscada y la mantequilla (mejor que no esté fría) y removemos bien.

¿Qué necesitamos para hacer la almendrina?



-Puré de patata.
-100gr de almendra cruda troceada.
-1 huevo.





Conseguir almendra troceada no es fácil o bien hay que pagar por una bolsa pequeña. Si tenéis la oportunidad de comprar la almendra cruda y trocearla con una buena máquina, mejor. Podréis trocear tanta almendra como queráis y os saldrá más económico.

Una vez que tenemos todos los ingredientes ponemos en un plato la almendra y en otro el huevo batido.

Con el puré hacemos bolas más o menos del tamaño de una pelota de golf.




Luego lo pasamos por el huevo y por último rebozamos con la almendra. Os tendréis que ayudar con la mano para que quede bien cubierta la patata. Para freír os recomiendo que sea a unos 180º.

Respecto al salmón vamos a hacerlo de forma sencilla, pasándolo por la sartén. Le pondremos sal, pimienta y limón.


Listo para servir!!



¡Buen provecho!

martes, 2 de agosto de 2011

Arroz negro

Hace un tiempo escribimos una receta con arroz negro. Esta vez vamos a hacer la receta más conocida, es decir con tinta de calamar. Os recomiendo que la tinta no sea comprada ya que la mejor para este plato es la propia del calamar. Tengo la suerte de ir a una pescadería donde, pidas el corte que pidas, hacen lo posible por tener un cliente satisfecho. Y lo consiguen. Si tenéis una pescadería cerca que os arregle el pescado os aconsejo que aprovechéis.



También os aconsejo que la tinta sea fresca, ya que si la congeláis se os granulará y no expulsará toda la tinta, más bien os quedará de un color grisáceo.

Los ingredientes son...


-1 calamar.
-2 bolsas de tinta.
-125gr de arroz redondo.
-325ml de agua.
-4 langostinos.
-2 dientes de ajo.
-Sal.
-Perejil.




Antes de explicar la receta me gustaría señalaros dos cosas más. El calamar tiene en la cabeza una bolsita con un líquido marrón. Este líquido le da más sabor al guiso. Cuanto más ponemos más fuerte será el sabor del plato. Por eso es conveniente saber cuanto se quiere poner. Yo normalmente lo pongo todo.



En segundo lugar repasad bien la cabeza del calamar, ya que hay una parte que es dura, es decir la boca. Cuando troceemos el calamar es importante apartar esta parte.

Respecto al plato es muy sencillo. Ponemos un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente echamos los dos dientes de ajo previamente aplastados con la hoja de un cuchillo.

Troceamos el calamar y le echamos un poco de sal y cuando el calamar esté dorado lo ponemos en la sartén y añadimos un poco de perejil. Removemos bien a 7.5 en vitro.

Añadimos el arroz, mezclamos todo bien y echamos el agua. Removemos y echamos la sal. No hago indicaciones sobre la sal porque cada uno la pone a su gusto. Por último ponemos las bolsitas de tinta, rompiéndolas.

Cocemos a temperatura media y removemos de tanto en tanto a fin de que no se queme. Como es poca cantidad tendremos el arroz hecho bastante pronto.

Mientras se hace el arroz vamos a hervir los langostinos. Podéis añadirlos al arroz y que se vayan haciendo con el mismo calor, pero quiero que el langostino no quede negro, así que lo coceremos a parte. Para ello pongo los langostinos y los cubro de agua con una hoja de laurel, unos granos de pimienta y sal. Hay que esperar a que hierva el agua para sacarlos, eso sí, cuidado no los dejéis demasiado. Lo importante es dejarlos en el punto justo en el que la carne queda al dente.

Cuando veáis que se ha evaporado el líquido probad el arroz para saber si está al dente o si le falta un poco más de agua. En este caso más vale que falte agua que no que sobre. Si falta siempre le podemos añadir, pero si sobra... os puede quedar pastoso y, como ya he dicho otras veces, un arroz pasado le quita la gracia al plato.



Espero que os guste el plato... ¡Bon appetit!

jueves, 28 de julio de 2011

Pollo con mole

Dedicada a mis amigos mexicanos, que me enseñaron mucho sobre la verdadera comida mexicana.

Qué concepto tenemos tan equivocado de la comida mexicana... El día que le pregunté a Ricardo a cerca de los nachos con queso me di cuenta de lo mucho que no sabemos.

Uno de los platos de los que hablamos durante su estancia en Barcelona fue precisamente el mole. Contaba que la salsa se creó de casualidad. Unas monjas preparaban comida para un virrey si no me equivoco y sin querer cayó a la olla un trozo de chocolate. Cuando lo iban a tirar pensando que se había estropeado la salsa, lo probaron y descubrieron que estaba deliciosa.

Y eso hay que tenerlo en cuenta. es deliciosa. Es una salsa de la que no te cansas. Puede que estés empachado pero aún así querrás seguir comiendo más.

La receta de la salsa es compleja, hasta el punto que has de poner la cantidad justa de cada elemento, ya que es una salsa delicada que se puede estropear con facilidad.

Aunque me hace mucha ilusión hacerla hoy he ido por el camino más fácil: comprarla hecha. No es ni mucho menos como el mole poblano pero al menos calma la gula. En ciudades más o menos grandes es fácil encontrarla. Ahora ya se venden en botes de cristal o bien en cartón.

La receta, cuando la salsa está hecha, es muy sencilla. Los ingredientes son...




-250gr de pechuga de pollo.
-100ml de salsa de mole.
-125gr de arroz (yo utilizaré el basmati).





Podemos hacer el pollo entero o troceado. Nos hemos decantado por lo segundo y luego lo hemos salpimentado.

Mientras ponemos cinco medidas de agua en una olla con un poco de sal. Cuando el agua hierva echamos el arroz y removemos hasta que se consuma el agua. Si lo queréis un poco más al dente con quitar una medida de agua bastará. Cuando esté listo lo retiramos del fuego y si hay que quitar un poco de agua lo colamos.

Ponemos una sartén con un poco de aceite y cuando esté caliente añadimos el pollo y lo vamos removiendo. A mitad del proceso le ponemos medio ajo. No abuséis mucho del ajo ya que lo que realmente nos interesa potenciar es la salsa de mole.

Cuando el pollo esté hecho lo retiramos y reservamos. Limpiamos la sartén y la ponemos otra vez al fuego con un poco de aceite. No os paséis con el aceite porque os podéis cargar la salsa. Tan sólo hace falta calentarla. Si le dais demasiado calor se os quemará y tendréis que tirarla y volverla hacer. Mi consejo es que pongáis salsa en su justa medida, porque como he dicho antes, querréis seguir comiendo haya poca o mucha y podéis acabar empachados.

Ahora ya sólo hace falta servir... ¡¡Prometo hacerla un día... O al menos intentarlo!!




¡Buen provecho!

lunes, 25 de julio de 2011

Patatas rellenas de carne

La patata es uno de los elementos más interesantes de la cocina, ya que podemos hacer gran variedad de platos con ella, a parte de la gran variedad de patata que hoy día tenemos.

Hoy vamos a hacer patatas rellenas de carne. Antes de que comencéis a realizar la receta os diré que hay gente que las parte en dos y la vacían. Pero esta forma de cocinar la prepararemos otro día. Para hoy os tengo una sorpresa, eso sí, ya os digo de antemano que este plato lleva tiempo y paciencia.

Los ingredientes son...





-4 patatas medianas.
-Espiral de patatas.





Para la mezcla de la carne...

-300gr Carne picada (100gr de cerdo más 200gr de ternera).
-2 huevos.
-1/3 de cebolla bien picada.
-1/2 ajo.
-2 cucharadas de café de salsa Perrins.
-Perejil.
-Pimienta.
-Nuez moscada.
-Pimentón dulce.
-Sal.
-2 cartones de salsa de tomate frito (o natural).

Antes de nada vaciaremos las patatas con la espiral. Id con cuidado porque el punzón puede salir por un lateral y ya no nos servirían para este plato.

Luego las pondremos a hervir o bien al vapor. NO quitéis la piel porque así es más difícil que se os deshagan.

Si las hacéis al vapor dejadlas entre veinte y treinta minutos, pero no mucho más. Os quedará el centro un poco crudo pero así podremos alisarlas con facilidad.

Mientras se hierven o se hacen al vapor las patatas hacemos la salsa, receta que podéis encontrar pinchando aquí.

Cuando las patatas ya están listas las pasamos por un poco de agua fría y empezamos a pelarlas poco a poco.


Una vez que las hayamos pelado vamos a igualar los lados lo máximos posible. Es complicado igualar los lados la primera vez pero con un poco de paciencia se consigue.

El resto de la patata la trituraremos porque nos servirá de tapón para uno de los lados. Ponemos un poco de puré y metemos la mezcla de carne por el agujero. Podéis ayudaros con un palillo o un pincho para que quede bien compacto.

Precalentamos el horno a 150º por arriba y por abajo. Preparamos una bandeja con un poco de mantequilla, ponemos las patatas, las rehogamos con un poco de aceite y las metemos al horno. Las dejaremos alrededor de una hora.


Mientras prepararemos la mechamel. Los ingredientes son...


1 cucharada de mantequilla
1/2 cebolla
1 vaso de leche
1 cucharada pequeña de maizena
Sal

Ponemos en una sartén la mantequilla (o en su defecto, aceite) y la cebolla y removemos con cuidado. Vamos a esperar que la cebolla se poche un poco y añadimos la leche y la sal y seguimos removiendo.

Diluimos una cucharadita de maizena en un poco de leche fría. Recordad que la maizena no se disuelve bien en líquido caliente. Lo añadimos a la salsa y esperamos a que espese. Retiramos la salsa y batimos bien la mezcla.

Sacamos las patatas y rociamos las patatas con la bechamel. Luego ponemos queso mozzarella, orégano y un poco de pan o galleta rallada a fin de absorber un poco la grasa que pueda haber.

Lo dejamos un cuarto de hora más y ya podemos servir.


Podéis servirlo así o bien en rodajas... Eso sí, cortad con mucho cuidado. Fijaos en el color del plato. Ya os podéis imaginar lo bien que sabe.





La mezcla de una carne bien preparada y la suavidad de la patata hervida y pasada por el horno valen el tiempo que he tardado en cocinarlo. Os animo a que lo probéis.

¡Buen provecho!

sábado, 23 de julio de 2011

libritos de lomos con jamón y queso

Ya he dicho muchas veces que no soy fan de la carne, pero sí es cierto que hay platos con los que disfruto muchísimo. Uno de ellos es este, sencillo y fácil de hacer.

Los ingredientes que tenemos son:


-4 libritos de lomo.
-4 lonchas de jamón.
-4 lonchas de queso Havarti.
-Harina.
-Huevo.
-Pan o galleta rallada.
-Pimienta.
-Sal.


Es un plato como he dicho antes muy sencillo y práctico de hacer. Aunque nosotros lo hacemos de una forma diferente.

Antes de nada salpimentamos la carne y la rellenamos con el queso y después envolvemos la carne con el jamón. Al envolverlo con jamón hay menos posibilidades de que el queso, al fundirse, estropee el plato.



Luego es tan sencillo como pasar los libritos por harina, huevo y pan rallado. Al huevo muchas veces le ponemos perejil y ajo.

Por último ponemos aceite en una sartén y freímos nuestros libritos. Consejo: observad que el aceite no esté demasiado caliente, porque se os puede quemar la galleta y quedarse cruda la carne. El aceite ha de estar a una temperatura media a fin de que se hagan por dentro. Además, si lo hacéis así tenéis menos riesgo de que la carne quede seca.



Viendo la segunda foto podéis observar que el queso se funde sin ningún problema. Fijaos qué forma de fundirse. Los aficionados al queso disfrutarán con este plato seguro. Aunque hoy hemos utilizado un Havarti pensad que podéis poner cualquier tipo de queso que tenga menos grasa. La verdad es que, con sólo ver la foto, entran ganas de repetirlo.

En fin, ¡Que aproveche!

viernes, 22 de julio de 2011

Pasta con salsa boloñesa

Hola de nuevo!

Después de tanto tiempo vuelvo a coger el blog para hablaros de la salsa boloñesa. Está claro que gran parte del truco es el tiempo que dejemos la salsa en el fuego. Los más tradicionales empiezan a cocinar la salsa boloñesa el día anterior.

En mi caso voy a dejarlo alrededor de una hora y media. Además voy a hacer boloñesa para dos días, ya que como sabéis la salsa boloñesa se puede emplear de muchas maneras.

Los ingredientes que utilizaré son:

-300gr Carne picada (100gr de cerdo más 200gr de ternera).
-2 huevos.
-1/3 de cebolla bien picada.
-1/2 ajo.
-2 cucharadas de café de salsa Perrins.
-Perejil.
-Pimienta.
-Nuez moscada.
-Pimentón dulce.
-Sal.
-2 cartones de salsa de tomate frito (o natural).


Primero de todo ponemos la carne picada en un bol. Añadimos los huevos, sal, nuez moscada y la pimienta negra. A parte cortamos la mitad del ajo en trozos pequeños. Os recomiendo que le quitéis el corazón para que no repita tanto. Cortamos la cebolla en trozos pequeños y los añadimos a la mezcla. Por último echamos la salsa Perrins y mezclamos todo bien.


En segundo lugar ponemos en una sartén un poco de aceite de oliva y encendemos el fuego más o menos a 7.5 en vitrocerámica (fuego medio).

Cuando el aceite esté caliente (ojo, no quemando), ponemos la mezcla en la sartén y con una espátula vamos desmigajando la carne. Cuando esté cocinada empezaremos a verter el tomate poco a poco. Mi consejo es que echéis un chorro a fin de rehogar la carne. Mientra,s id removiendo poco a poco y cuando la carne ya haya cogido el color del tomate añadís un poco más. Es el momento de bajar el fuego a 4.5 ó 4 (en vitro).


No hace falta que estéis todo el rato pendientes de la salsa, basta con remover cada diez minutos más o menos. Poned la tapa ya que así conseguiréis que no os quede una salsa seca. Cuando observéis que la carne ha absorbido la salsa de tomate, entonces añadís un poco más. Dejad un poco de salsa de tomate para el final.

Es un proceso lento pero merece la pena, os lo aseguro. Sobre todo aprovechad y haced salsa para dos veces a fin de aprovechar el gasto de gas o electricidad.

Cuando la salsa lleve más o menos una hora añadiremos el pimentón dulce. Yo le pongo unas dos cucharadas de café, aunque reconozco que a mí me encanta. También podéis ponerle si tenéis cajún en vez del pimentón. A mí particularmente me gusta mucho porque le potencia mucho los sabores. Como esta vez no tenía me he conformado con el pimentón.

Mientras prepararemos la pasta. Como he dicho antes esta salsa la podéis emplear para lasañas, pizzas, etc. Ya os iré poniendo las recetas para que lo veáis. En mi caso hoy voy a preparar macarrones. Como ya he dicho en otras entradas es importante dejar la pasta el tiempo suficiente para que no se pase. No hay nada peor que, después de haber hecho una buena salsa, la pasta quede aplastada y deshecha.

Ponemos agua a hervir con un poco de sal y cuando hierva echamos los macarrones. Los dejaremos según las indicaciones de la marca, ahora bien, normalmente son unos diez minutos más o menos. Cuando estén listos, los colamos y echamos agua fría, ya que si no corremos el riesgo de que queden apelmazados.

No os preocupéis por si quedan fríos, si la salsa está caliente la pasta cogerá temperatura. De todos modos podéis añadir la pasta a la sartén de la salsa.

Cuando pase la hora, hora y media o el tiempo que vosotros consideréis ajustado quitad la tapa. Si consideráis que necesita espesar un poco basta con que lo dejéis cinco minutos sin tapa. Añadís un poco más de salsa de tomate, removéis y ya está lista para servir.

Aquí tenéis una imagen de mis macarrones con salsa boloñesa... Espero que lo disfrutéis. No os olvidéis del parmesano!!



Bon proveito!!

viernes, 15 de abril de 2011

Gambas al ajillo



Si hay algo que me encanta es el marisco. Me pierde. Las gambas al ajillo es un plato sencillo y fácil de hacer pero a la vez sofisticado. Vamos a necesitar.

-1/4 de quilo de gambas.
-3 cabezas de ajo.
-2/3 cucharadas de perejil.
-Aceite.
-Un chorro de brandy.
-Sal y pimienta.

Primero salpimentamos las gambas. En segundo lugar ponemos en una sartén el aceite. Cuidado no os paséis de aceite porque si no quedarán muy grasas.

Particularmente prefiero cocinarlas en cuencos de barro, pero evidentemente en vitrocerámica no los podemos utilizar. Así que lo haremos en la sartén.

Cubrimos el fondo de la sartén lo suficiente como para que quede cubierto. Cortamos en rodajas finas el ajo y, cuando el aceite esté caliente, añadimos el ajo y esperamos a que se dore. En ese momento ponemos el perejil e inmediatamente, las gambas. Dejamos que se cocinen por ambos lados y luego echamos el brandy, más o menos 75ml. Apagamos el extractor (importante) y flambeamos las gambas... Y listo!!

viernes, 1 de abril de 2011

Quiche de calabacín y patata

Hoy quería hacer algo suave y ligero, así que vamos a cocinar una quiche de patatas y calabacín. Utilizaremos:

-1 masa quebrada.
-4 patatas.
-1 calabacín.
-6-8 huevos.
-Un poco de leche (si es necesario).
-Queso.
-Orégano.
-Sal y pimienta.

Cortamos las patatas como si fueran para tortilla y las lavamos. Ponemos una sartén con un poco de aceite (soy partidaria de cocinar la patata con poco aceite para que luego no nos repita tanto). Tapamos la sartén para que se cueza la patata con el propio vaho.

Lavamos y cortamos el calabacín y cuando la patata esté un poco blanda lo añadimos.

Mientras ponemos un poco de mantequilla en un molde y ponemos la masa con cuidado, dándole la forma del molde y la calentamos en el horno durante diez o quince minutos.

Batimos los huevos y cuando la patata y el calabacín estén cocidos los añadimos. Si vemos que necesitamos un poco más de líquido y no tenéis más huevo, podéis añadir un poco de leche.

Volcamos la mezcla dentro de la masa, la cubrimos con queso y un poco de orégano y volvemos a ponerlo en el horno. Esta vez la dejaremos veinte minutos.


Zaletą Beun (polaco)

viernes, 25 de marzo de 2011

Pollo colonial

No preocuparos!!! Aquí está la receta de hoy, no me he olvidado. Es una receta que no lleva mucho tiempo pero es muy deliciosa y si tenéis visitas con ella siempre quedaréis bien.

Vamos a utilizar los siguientes ingredientes:


-2 pechugas de pollo.
-2 rodajas de piña.
-4 cucharadas de jugo de piña.
-200ml de nata para cocinar.
-2 cucharadas soperas de curry.
-Sal y pimienta.



Para acompañar lo vamos a servir con arroz thai.

Primero de todo troceamos el pollo. En una sartén ponemos un poco de aceite y lo ponemos a fuego medio (7.5 de 9 en vitro). Salpimentamos el pollo y cuando el aceite esté caliente lo salteamos.

Una vez que el pollo esté dorado le ponemos el jugo de piña. Simplemente hay que aprovechar el jugo que viene con la piña. Si la piña es natural qué decir que basta con eso. El sabor se refuerza mucho más.

Después de echar el jugo troceamos la piña y la ponemos en la sartén. Mezclamos bien y añadimos la nata, removemos y por último agregamos el curry y un poco de sal. Sinceramente, a mí me basta con echar el curry para que la nata espese, pero si necesitáis añadir un poco de maizena no hay ningún problema.

Por último yo le he añadido pimienta. Esto ya va al gusto, según lo picante que lo queráis. Después de vivir una temporada con un amigo mexicano y una caribeña me he aficionado al picante de mala manera.



En fin, espero que la probéis. De verdad, merece la pena.

Buen provecho y saludos desde el otro lado del mundo!

lunes, 21 de marzo de 2011

Tortilla de patata y alcachofa

Como dije hace un par de semanas estamos en época de alcachofas. No hay nada mejor para la economía que aprovechar aquellos alimentos que son de temporada. Además, como ya indicamos, la alcachofa es diurética, así que ahora que poco a poco se acerca el verano, es el momento de tomar este alimento.

Los ingredientes para dos son:



-2 alcachofas.
-2 patatas medianas.
-1/2 cebolla.
-4 huevos.
-Sal y pimienta.



Antes de realizar el plato vamos a preparar la alcachofa como indicamos con la receta de revuelto de alcachofas y jamón dulce con nata en el blog.

A parte pelamos las patatas, las lavamos, cortamos en láminas y salpimentamos. Ponemos un poco de aceite en una sartén (que cubra el fondo) a fuego medio y ponemos un ajo partido. Cuando éste esté dorado lo sacamos, ponemos las patatas y tapamos ya que vamos a hacer la patata con el propio vaho. Cuando estén un poco doradas bajamos el fuego a fin de que no se quemen. Luego cortamos la cebolla y la añadimos.

Así tengamos la patata cocinada la volcamos en un bol. A parte cortamos la alcachofa en cuadraditos pequeños y la añadimos a la mezcla.

Batimos los huevos, ponemos un poco de sal y los añadimos a las patatas y la alcachofa.

En una sartén pequeña ponemos un poco de aceite y cuando esté un poco caliente vertimos la mezcla. Vamos removiendo a fin de que el huevo se cuaje de forma uniforme y cuando veamos que más o menos está cuajado dejamos que la base se vaya cocinando. Después le damos la vuelta y dejamos que se dore por el otro lado.




Bon profit!!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Sopas mallorquinas con canela

¿Habéis visto Ratatouille? ¿Os acordáis cuando el crítico culinario probaba el plato de ratatouille y recordaba su infancia? Bien, pues hay platos que consiguen ese efecto, trasladarnos, casi mágicamente, a un momento o a un lugar. Eso mismo me pasa con el plato de hoy.

Cabe destacar que hay múltiples formas de hacer las sopas mallorquinas, así que lo que voy a escribir es tan sólo una forma de hacerla. Podríamos decir que hay tantas formas de cocinar las sopas como mallorquines.

Hay que distinguir dos tipos de sopas mallorquinas: las de verduras y las de matanza. Creo que queda claro cual es cual. Nosotros hoy vamos a cocinar las sopas de verduras, pero con un pequeño toque de canela.

La receta me la enseñó un matrimonio mayor al que cuidaba. Antes de añadir las sopas le pusieron un poco de canela, cosa que me sorprendió mucho favorablemente.

En fin, vamos con los ingredientes para dos personas:

-100gr de espinacas.
-100gr de coliflor.
-1/2L de agua.
-1 tomate.
-1/2 cebolla.
-1/2 pimiento rojo pequeño.
-Ajo.
-Pimentón dulce.
-Pimienta.
-Canela.
-Perejil.
-Sal.


Otra cosa fundamental es el pan. Se utiliza pan moreno pero en láminas muy finas. Encontrarlo fuera de las islas puede ser algo complicado pero no imposible. También se puede intentar hacer con algún otro pan, aunque evidentemente el sabor no será el mismo.


Fijaos en lo fino que es si lo comparamos con un dedo.



Para empezar lavamos y cortamos todos los alimentos. La cebolla, el pimiento rojo y el tomate lo cortaremos a cuadros pequeños mientras que las espinacas y la col (repollo) las cortaremos en tiras finas.

Lo ideal es cocinarlo en una cazuela de barro pero si tenéis vitro evidentemente lo tendréis más difícil. Así que ponemos una olla o una cazuela en el fuego (más o menos a 7 de 9 en vitro) con tres cucharadas de aceite y cuando esté un poco caliente ponemos el ajo chafado. Así que esté dorado añadimos la cebolla y vamos removiendo a fin de que no se queme.

Cuando la cebolla esté un poco dorada ponemos el pimiento rojo bien troceado y seguimos moviéndolo de tanto en tanto. Cuando el pimiento rojo comience a pocharse añadimos el tomate en trocitos y lo mezclamos todo. Le bajamos un poco el fuego si creemos necesario. Si en el proceso veis que necesitáis añadir un poco más de aceite se lo ponéis. Echamos un poco de sal y perejil.

Pasados unos diez minutos ponemos las espinacas, sin tallo y troceadas. Lo removemos todo a fin de que se rehogue todo bien y esperamos a que la espinaca absorba el aceite. En ese momento ponemos la col troceada y la mezclamos bien con todo a fin de que coja sabor. Luego añadimos un poco de pimentón dulce, pimienta y un poco más de sal.

Así que la col ya se haya rehogado bien añadimos el agua, bajamos un poco más el fuego y tapamos. Vamos a esperar más o menos un cuarto de hora.


Mientras se acaba de cocinar ponemos en un plato hondo las rebanadas de pan y espolvoreamos la canela. Nosotros hemos puesto cuatro rebanadas por plato y la canela va un poco al gusto, aunque mi consejo para estas cantidades es un poco más de media cuchara de café. Lo importante es que le de un toque, no que nos mate el sabor de la sopa.



Hay quien pone el pan en la misma fuente de la sopa. Yo lo hago así porque siempre cocino de más y el pan, aunque es bastante resistente, de un día a otro puede quedar demasiado blando y hay a quien no le gusta esa textura. Fijaos que el pan ha absorbido todo el caldo. Creo que la sopa ideal es la que al acabarla no queda ni verdura ni caldo, sin tener que poner mucho pan para conseguir ese resultado; es decir, todo en su justa medida.

Bon profit!

martes, 8 de marzo de 2011

Korokke (croqueta japonesa)

Hay que reconocer que, a pesar de no ser carnívora, hay platos que están destinados a ser cocinados con carne. La korokke es uno de ellos.

La korokke llegó a Japón a través de los franceses, de hecho korokke es un derivado de croquette.

Para hacer korokke necesitaremos:

Para el puré de patata:

-2 sobres de puré de patata (aunque queda mejor hirviendo la patata nosotros lo haremos con patata deshidratada).

Para la carne:

-100 gr de carne mixta (cerdo y ternera).
-2 cucharadas de azúcar.
-1/2 cucharada de sal.
-Un poco de pimienta.
-Un poco de nuez moscada.
-Una cucharada de aceite.
-1/2 cebolla.

Para el rebozado:

-1/2 huevo.
-25ml de agua.
-25gr de harina.
-Virutas de pan.

Lo primero de todo es hacer el puré de patata teniendo cuidado de que quede denso. Si lo hacemos de sobre debemos usar algo más de la mitad de líquido que indican las instrucciones, es decir, si utilizamos dos sobres, pondremos la leche que utilizaríamos para un sobre. Una vez que lo tengamos lo dejamos en un bol y pasamos a preparar la carne.

Ponemos un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Freímos la carne hasta que empiece a coger color y entonces añadinos el azúcar, la sal, la pimienta, la nuez moscada y la cebolla cortada en trocitos. Removemos de vez en cuando mientras se termina de freír la carne y, cuando esta ya esté hecha del todo, la ponemos en el bol del puré.

Mezclamos bien todo en el bol. Cuando lo hayamos mezclado, volcamos el contenido en una bandeja y hacemos ocho partes. Con cada parte hacemos una bola. Tened en cuenta que os ha de quedar como el tamaño de la palma de la mano, sino se os puede romper con facilidad.

Procedamos ahora al rebozado, ya veréis que la forma de rebozar es un tanto diferente a la que estamos acostumbrados en Europa. Batimos el huevo, lo mezclamos con el agua y añadimos la harina usando un colador para que no se hagan grumos. Empapamos las bolas en este preparado y, acto seguido, las cubrimos de virutas de pan.

Una vez rebozadas, si es necesario, se pueden congelar sin ningún problema. Eso sí, descongeladlas con horas de antelación y rebozadlas con un poco de virutas de pan para que se absorba el agua y no se deshagan.

Para cocinarlas es muy sencillo, sólo hay que freírlas a 150º durante diez minutos. Si las freís con el aceite demasiado caliente puede que se quemen por fuera y se queden crudas por dentro.

Ahora vamos a emplatarlas como si fueran una hamburguesa. Para ello vamos a ponerle:

-3 rodajas de tomate.
-Tiras de repollo.
-Pepino.
-Pimiento verde.
-Pepinillo.
-Alcaparras.
-Cebolla con salsa de caramelo.
-Queso emmental.
-Pan de hamburguesa.


Nos encantan las hamburguesas que están acompañadas de tantos ingredientes. No le ponemos huevo porque mataría mucho el sabor, sino también llevaría.

Para ello hacemos al vapor el repollo y luego lo cortamos en tiras finitas. Cortamos el tomate, el pepino y el pimiento verde en rodajas finas. Mientras, doramos el pan. Cuando esté un poco dorado ponemos la capa de queso en la tapa del pan y la dejamos fundir durante cinco minutos.

Vamos a montar el pan: primero ponemos las rodajas de tomate, luego el repollo, encima el pimiento verde, pepino y luego el pepinillo.Siempre de forma que nos quede una superficie más o menos plana.

Ponemos encima la korokke. Cortamos alguna alcaparras y las ponemos encima de la croqueta. La cebolla caramelizada la ponemos en la tapa del pan.

Podéis aderezarlo con cualquier salsa. En Japón tienen salsas especializadas para las korokke, igual que el propio pan, conocido como koppepan, aunque creo que es igual al pan de frankfurt no lo puedo asegurar; nosotros nos conformamos con las que podemos encontrar en cualquier superficie.

El sabor es impresionante: a cada bocado múltiples sabores inundan nuestras papilas gustativas. La cebolla caramelizada le da un toque dulce que contrasta con la acidez de los pepinillos o de las alcaparras. No os podéis perder este plato. Aunque la primera vez pueda parecer complejo, es simplemente cuestión de práctica. No olvidéis que las cantidades están pensadas para congelar, de forma que menos de una hora de trabajo nos sirve para tres o cuatro días, según cuantos seáis de familia. Merece la pena.



いただきます

martes, 15 de febrero de 2011

Berenjenas rellenas

La berenjena es uno de los productos que más me gusta. En Estambul la cocinan a la brasa con cordero, en Italia la cocinan con la pasta a modo de revuelto... Nosotros vamos a hacer la berenjena rellena. Necesitaremos para dos personas...

-2 Berenjenas.
-3 patatas medianas.
-1 calabacín.
-Sal y pimienta.
-Un poco de salsa de tomate.
-Margarina/aceite (para la bandeja).

Vamos a emplear dos berenjenas pequeñas. Partimos las berenjenas a lo largo y les hacemos unos cortes en diagonal y les ponemos un poco de sal.


Ponemos agua en una olla y cuando rompa a hervir ponemos las berenjenas. Hay que procurar moverlas de tanto en tanto ya que flotarán en el agua y puede ocurrir que queden blandas por una parte y crudas por otra.

Mientras, vamos a pelar y cortar los ingredientes que irán en el relleno. Para esto utilizaremos patata roja. Hay que decir que tarda más tiempo en freír que, por ejemplo, la amarilla o la patata blanca.



La cortamos a cuadros, la lavamos, ponemos sal y pimienta y la ponemos en la sartén a fuego medio. Vamos a procurar que la patata quede "pochada", es decir, medio deshecha. Un consejo que os doy es que pongáis poco aceite y tapéis la sartén, ya que así las patatas no tendrán apenas grasa y se harán con el propio vaho que se genera.

Cortamos a cuadros el calabacín y cuando las patatas estén casi hechas, ponemos el calabacín y tapamos la sartén.

Entonces sacamos las berenjenas de la olla. No puedo decir exactamente cuanto tiempo hay que dejarlas porque depende del tamaño de las berenjenas pero pensad que, si las dejáis un poco crudas, tiene solución; si por el contrario se hacen demasiado, tendréis que tirarlas.

Vamos a sacar la carne de la berenjena con una cuchara, siguiendo el borde, con cuidado. No rasquéis mucho porque puede romperse la cáscara y no la podremos utilizar después.


Una vez hecho esto, cortamos la carne de la berenjena en trocitos y lo añadimos a la sartén. Si os sobra relleno no os preocupéis ya que lo podéis utilizar para hacer pisto, como guarnición, etc.

Vamos a rehogar el relleno con un poco de salsa de tomate. Cogemos una bandeja y la untamos con un poco de mantequilla a fin de que no se nos peguen las berenjenas. Ponemos en ella las cáscaras de berenjena y, con una cuchara, rellenamos cada una de ellas.

Luego le ponéis el queso que queráis por encima y un poquito de pan rallado.

El plato lo podéis acompañar con lo que creáis. En mi caso, con unas bajocas (judías verdes de Lima).


Buen provecho!