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martes, 16 de agosto de 2011

Solomillo de cerdo con hierbas a la sal

Si queréis probar una carne suave y jugosa este es vuestro plato. He disfrutado muchísimo tanto preparándolo como saboreándolo. Os lo recomiendo. La base la he cogido de la Thermomix, aunque se puede hacer al horno sin ningún problema. He de aclarar que se le pueden poner las hierbas que consideréis pero ahora tengo a mis chiquitinas...


No ocupan nada y realmente si os gusta utilizar diferentes plantas para sazonar y preparar comidas os recomiendo que tengáis algunas de estas a mano. Para mi era fundamental la hierbabuena, la albahaca y el romero.

¡Y las tengo que aprovechar! Por cierto, es impresionante lo bien que sabe todo cuando los productos son frescos. El sabor del romero y la albahaca eran suavemente marcados.

Los ingredientes son...



-Un solomillo de cerdo.
-Laurel.
-Dos ramas de laurel.
-Albahaca.
-1500/2000gr de sal gorda.
-Hilo (a ser posible hilo para cocina).



Es muy sencillo de hacer. Tan sólo hay que preparar bien el solomillo. Después de elegir qué hierbas vamos a poner tan sólo hay que atarlas con la cuerda a la carne. Acordaos de hacer un nudo al principio y al final. Al no tener cuerda empleé hilo normal y corriente y no hubo problema ninguno.

Si queréis hacer la receta en la Thermomix o aparato similar hay que precalentar durante ocho minutos a temperatura varoma, velocidad 1. Hacemos una alfombra de sal, colocamos el solomillo y lo cubrimos con el resto de la sal. Según el libro hay que dejarlo 15 minutos a esta temperatura, pero yo lo he dejado 20 (el solomillo era de 350gr) y ha quedado realmente bueno.

Por otro lado si lo hacéis en el horno es prácticamente igual que si hacemos una dorada a la sal: precalentamos el horno a 200º. Mientras haced una base con la sal en una bandeja y colocad el solomillo. Luego acabad de cubrir con el resto de la sal y mojadla un poco a fin de que se cree humedad o bien poned una bandeja llena de agua debajo. Pensad que se ha de crear la humedad. Esperad a que el horno esté caliente y meted el solomillo durante más o menos media hora.

Cuidado cuando quitéis la sal. Procurad romper la sal con un golpe, retirándola con la cuchara poco a poco a fin de que quede lo más limpio posible. Os quedará una capa de sal dura. Lo mejor es intentar que no se rompa para que quede la carne limpia.

Para acompañar he hecho compota de manzana, sencilla de hacer pero que conjunta muy bien con el sabor del solomillo, un sabor delicado que conjunta lo dulce con lo salado. Fijaos en el color del solomillo, justo en su punto.





¡Buen provecho!

miércoles, 10 de agosto de 2011

Salmón con patata almendrina


Siempre digo que la patata es uno de los productos más importantes que tenemos en la cocina, pero cuando mis padres me dieron la receta de la patata almendrina no pensé que estuviera tan buena.

¿Qué ingredientes necesitamos para el puré de patatas?



-2 patatas grandes.
-1 cucharadita de mantequilla.
-1 cucharadita de nuez moscada.
-Un poco de sal.


Para comenzar vamos a hacer el puré de patata. Para hacer el puré ponemos a hervir agua. Pelamos y lavamos las patatas. También las podéis hacer al vapor, cortándolas en rodajas (tardarán unos 25 minutos).

Luego tan sólo hay que retirar la patata y chafarla con una pala manualmente o una trituradora. Añadimos la sal, la nuez moscada y la mantequilla (mejor que no esté fría) y removemos bien.

¿Qué necesitamos para hacer la almendrina?



-Puré de patata.
-100gr de almendra cruda troceada.
-1 huevo.





Conseguir almendra troceada no es fácil o bien hay que pagar por una bolsa pequeña. Si tenéis la oportunidad de comprar la almendra cruda y trocearla con una buena máquina, mejor. Podréis trocear tanta almendra como queráis y os saldrá más económico.

Una vez que tenemos todos los ingredientes ponemos en un plato la almendra y en otro el huevo batido.

Con el puré hacemos bolas más o menos del tamaño de una pelota de golf.




Luego lo pasamos por el huevo y por último rebozamos con la almendra. Os tendréis que ayudar con la mano para que quede bien cubierta la patata. Para freír os recomiendo que sea a unos 180º.

Respecto al salmón vamos a hacerlo de forma sencilla, pasándolo por la sartén. Le pondremos sal, pimienta y limón.


Listo para servir!!



¡Buen provecho!

martes, 26 de julio de 2011

Croquetas de patata


Ya dije ayer que la patata es uno de los elementos culinarios más interesantes. Es una de las herencias más maravillosas que hemos adquirido de América. Me gustaría dedicar la receta precisamente a todos los amigos de ese gran continente interesados en la cocina.

Aquí tenemos varios tipos de patatas como la patata roja, la amarilla o bien la blanca, pero cuando leo la gran variedad que hay realmente no puedo más que pensar en lo maravilloso que sería tener una bandeja de cada tipo de patatas para saborearlas con tranquilidad.

Ayer nos sobró patata que convertimos en puré. Para no desperdiciarlo vamos a hacer croquetas de patata. Estas croquetas las pude saborear en un restaurante italiano y son deliciosas. Los ingredientes son...

Puré de patata (no he calculado la cantidad pero más o menos eran 200gr)
Queso mozzarella (a gusto del consumidor. Yo he puesto 4 cucharadas)
Mantequilla o aceite (2 cucharadas pequeñas)
Albahaca (2 cucharadas de café)
Sal

Y para el rebozado...

Harina
Galleta o pan rallado
Huevo batido

Ponemos el puré de patata en un recipiente y ponemos la mantequilla deshecha, la mozzarella, la albahaca y la sal. Con un espátula la removemos bien a fin de que quede homogénea.

Embadurnamos la superficie con un poco de harina y estiramos el puré de forma cilíndrica hasta que quede la masa del grosor que queremos. Pensad que si quedan muy gordas a la hora de freírlas se os pueden quedar frías por dentro.

Luego tan sólo hay que cortar la pasta según el tamaño que queramos. Pasamos las croquetas por harina, huevo y pan o galleta picada y tan sólo hay que freír.

Os recomiendo que las friáis a 170ºC ya que, al no estar congeladas, no hace falta que se hagan por dentro. Si las freís con aceite poco caliente podéis tener problemas con el queso o bien que se deshagan.

Con una crema de vinagre balsámico o una reducción de vinagre de vino quedan deliciosas y el contraste entre la delicada acidez de la crema y la patata es ideal.

Espero que os guste... ¡Bom proveito!

lunes, 4 de abril de 2011

Ensalada de pasta

Hoy ha sido uno de esos días en que ya hemos empezado a notar el calor y para ello vamos a cocinar un plato sencillo y refrescante. Utilizaremos:


-Penne rigate.
-1 aguacate.
-Atún.
-Dátiles.
-Sal y pimienta.




Para la salsa:

-Aceite.
-Ajo.
-Albahaca.
-Sal

Primero ponemos a calentar una olla con agua y sal. Cuando el agua hierva añadiremos la pasta. Siempre digo que es mejor que la pasta quede un poco cruda que no pasada. Recordad pasar la pasta por agua fría a fin de que no se apelmace.

Mientras la pasta se cuece, cortamos el aguacate y lo salpimentamos.

Para hacer la salsa primero pondremos el ajo (en nuestro caso, poco). Luego pondremos la albahaca y la sal e iremos añadiendo el aceite de forma que la albahaca quede hidratada pero no inundada de grasa.

Ahora simplemente disponemos la pasta en el cuenco y encima los demás ingredientes.


Buen provecho!!

viernes, 18 de marzo de 2011

Gnocchis al pesto

Me encantan los gnocchis y tengo que aprender a hacerlos cuando tenga más tiempo.

Hoy nos centraremos en la salsa al pesto. Ayer hicimos un majado con piñones, ajo y albahaca, por ello creí importante realizar la salsa bien hecha.

La he probado un muchas ocasiones. Hay restaurantes donde la pides y disfrutas realmente de comerla. En otros en cambio la salsa tiene tanto aceite que podríamos ir en góndola por la salsera.

Para mí el truco es que tenga el aceite justo y sea de calidad. Si hay demasiado aceite puede caer pesado al estómago a parte de quedarnos una sensación de no haber comido nada.

Para la salsa hemos utilizado:

-4 cucharadas de piñones.
-6 cucharadas de albahaca.
-8 cucharadas de aceite.
-2 cucharadas de parmesano.
-1/2 ajo.
-Sal.

Utilizamos poco ajo debido a que a una de mis múltiples personalidades no le sienta bien, así evitamos tener problemas estomacales.

Es tan sencillo como poner los piñones, machacarlos en el mortero si no tenéis otro artilugio, añadir el ajo y volver a machacar y por último poner la albahaca y la sal y remover.

Entonces le echamos el aceite. Si veis que le falta un poquito o le puede sobrar o si queréis más o menos piñones es al gusto del consumidor. A mí me gusta que no quede aceitoso y disfrutar realmente de esta salsa sencilla pero muy sabrosa.

Nuestros gnocchis no son caseros. Las instrucciones son sencillas: simplemente hay que poner una olla a hervir con sal y cuando esté en ebullición echar los gnocchis. Cuando floten los sacáis.

El resultado, con buenos ingredientes, siempre es bueno. Pena no haber tenido albahaca fresca. Si observáis el primer plato le añadí dátiles. Merece la pena probarlo.



Buon appetito

sábado, 12 de marzo de 2011

Pizza siciliana estilo brooklyn

Cuando era pequeña tenía una amiga de origen argentino. Me acuerdo que para su cumpleaños su madre hizo tres o cuatro pizzas enoooormes. Por entonces no me gustaba la pizza. Lo que no sabía es que, años más tarde, me llegaría a interesar por este plato.

La masa es la misma que en la pizza italiana, por ello no tenéis que preocuparos. Lo que varía es la forma de cocinarla.

Ponemos aceite en el molde y embadurnamos de aceite la masa ya estirada por los dos lados. Luego, en vez de poner la salsa de tomate, añadimos las lonchas de mozzarella y luego la salsa.

Lo ponemos al horno unos veinte minutos a 180º. Después la sacamos y ponemos los ingredientes que queremos. Nosotros vamos a poner espinacas, pimiento de piquillo y aceitunas. Por último añadimos un poco de mozzarella rallada y otro poquito de mozzarella fresca. Lo metemos en el horno unos diez minutos más y así queda:



Podéis ver qué diferencia. Este tipo de pizza queda más dorada, mientras que la italiana queda más rústica. Aunque hay que decir que ambas saben muy bien, estas han quedado muy esponjosas. Me acuerdo de una pizzería en Palma que las hacía muy semejantes a esta... Aunque creo que no eran artesanales.


Si observáis bien se puede ver la mozzarella bajo la capa de salsa de tomate.

Enjoy your meal!

sábado, 5 de marzo de 2011

Pizza italiana

Me acuerdo de la primera pizza italiana que probé. Fue hace muchos años en Viena. Cada vez que salía de las clases de piano pasaba por delante de una pizzería. El aroma que desprendía era espectacular.

No estaba acostumbrada a ese aroma y pensé que probablemente no me gustarían. Pasaron unos días antes de que me animara a entrar a aquel restaurante.

Cuando me llevé aquel trozo de pizza a la boca, con una masa fresca, recién hecha, la mozzarella... Me di cuenta de que en mi vida había comido una pizza de verdad.

Años más tarde, visitando Italia, he podido retroceder en el tiempo, a aquel día en la calle Beatrixgasse, Viena, donde el aroma envolvía todo el local. Hay que destacar que, desde hace años, en Barcelona también puedes probar una buena pizza.

Para mí hay una serie de cosas que son indispensables para cocinar una pizza bien hecha: la masa, suave y delicada; los ingredientes, frescos; el aceite de aderezo, picante o aromático, y una cosa muy importante, la cocción. La mejor cocción es en un horno de leña. Evidentemente no tenemos horno de leña, pero no creáis que me faltan ideas para diseñar algo que me permita simular un horno. ¡¡Lo que pasa es que mi otra personalidad no me deja!!

En fin, después de esta introducción al plato de hoy, vamos a presentaros los ingredientes. Sinceramente, nunca he conseguido la masa perfecta, así que he revisado varios vídeos sobre masas de pizza y al final me he decidido por este:

-1kg de harina.
-2 cucharadas de azúcar.
-30gr de sal.
-6 cucharadas de aceite de oliva.
-50gr de levadura fresca.
-600ml de agua.


Yo he mezclado los ingredientes del siguiente modo: la levadura la mezclamos en un bol junto con el azúcar y un poco de agua y removemos. En otro bol mezclamos la sal con un poco de agua hasta que se disuelva. El resto del agua la voy a templar para mezclarla.

Ponemos el harina, hacemos un hueco en el centro y añadimos la levadura disuelta, la sal disuelta, el aceite, el agua templada y removemos con la mano poco a poco.

Echamos harina en una repisa, ponemos la masa y amasamos hasta que queda bien elástica y suave.

Como no tenemos un sitio templado lo que voy a hacer es precalentar el horno diez minutos a 150º. Antes de meter la masa en el horno lo apagamos (¡¡¡muy importante!!!) y comprobamos que no esté muy caliente.

En un bol limpio ponemos un poco de harina, hacemos una bola con la masa, la ponemos en el bol, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar en el horno durante dos horas. Fijaos en cómo ha crecido la masa.



Después de dejarla dos horas mi recomendación es apartar aquella masa que queréis utilizar. Yo hice cuatro partes, pero sinceramente creo que se pueden hacer ocho perfectamente si queréis la masa muy finita. Ya veis cómo cunde hacer la masa por uno mismo.

Cogemos una de las bolas y estiramos la masa con los dedos o ayudándonos con un rodillo. Le ponemos un poco de salsa de tomate, un poquito de orégano y la metemos en el horno a 150º por arriba y por abajo.

Siempre me guío por la salsa de tomate para saber si más o menos está lista para acabar de hacer la pizza. Cuando veáis que la salsa está seca, comprobad que está medio hecha. La sacamos, le ponemos un poco más de salsa de tomate, añadimos el resto de los ingredientes y la ponemos en el horno una media hora a 150º. Este es el resultado:


Esta vez le hemos puesto mozzarella en lonchas, espinacas (frescas), tomate en rodajas y por encima trocitos de mozzarella fresca. El queso es realmente importante.

Buon appetito