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lunes, 15 de agosto de 2011

Arroz mar y montaña

Oro blanco. Así llaman al arroz los japoneses y con razón. Poco a poco voy haciendo repaso de todos los tipos de arroz que he probado y cuando observo la cantidad de arroces que no llegan a España me doy cuenta de lo poco que sé.

Hoy vamos a utilizar el arroz redondo que es el más conocido en estos lares. Los ingredientes para cuatro personas son...

-2 cabezas de ajo.
-1 pimiento verde mediano.
-1/2 pimiento rojo mediano.
-1/2 cebolla mediana.
-1/2 tomate.
-1/4 de conejo troceado.
-1 pechuga de pollo.
-1 sepia.
-Guisantes.
-250gr de arroz redondo.
-500gr de agua.
-6 langostinos.
-Sal.
-Aceite.
-Laurel.

Primero de todo haremos el sofrito. Ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente ponemos el ajo previamente aplastado. Cuando el ajo esté dorado echaremos la cebolla. Cuando esté rehogada añadiremos el pimiento rojo y la cebolla. Por último lavamos, pelamos, cortamos y añadimos el tomate.

Cocinaremos durante diez minutos el sofrito. No olvidéis de removerlo para que no se os queme.

Ahora añadimos el conejo primero y lo rehogamos. Cuando el conejo empiece a dorarse ponemos el pollo cortado a cuadros.

Seguimos removiendo de vez en cuando y, cuando el pollo esté dorado añadimos la sepia troceada. Por si no habéis visto la receta de arroz negro quiero señalar que la sepia, a parte de la tinta, tiene una bolsita con un líquido amarillo. Este líquido le dará mucho más sabor a nuestra paella.


Cuando la sepia esté cocinada añadimos el arroz y lo mezclamos bien con el sofrito. Entonces añadimos 250ml de agua. Yo pongo el agua por partes ya que la sartén en la que hago el arroz es pequeña. Además, antes de añadir más agua me gusta ver cómo ha quedado el arroz. El arroz al dente es una maravilla, pero cuando queda pastoso pierde toda la gracia.

Al mismo tiempo ponemos los guisantes, la hoja de laurel, la sal, el azafrán y removemos. Esperamos a que se absorba el agua y vamos removiendo a fin de que no se nos queme.

Cuando se ha absorbido el agua normalmente añado otros 200ml y removemos un poco.

Cuando esté casi toda el agua consumida añadimos los langostinos. Pensad que les hace falta poco tiempo para hacerse y si se cocinan demasiado os quedarán secos.





Como veis es un plato muy económico y dependiendo de la temporada podéis añadirle un tipo de carne, marisco, pescado... Recordad que hay muchas maneras de cocinar el arroz, lo que ayuda a imaginar y crear cosas nuevas y diferentes.

¡Buen provecho!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Sopas mallorquinas con canela

¿Habéis visto Ratatouille? ¿Os acordáis cuando el crítico culinario probaba el plato de ratatouille y recordaba su infancia? Bien, pues hay platos que consiguen ese efecto, trasladarnos, casi mágicamente, a un momento o a un lugar. Eso mismo me pasa con el plato de hoy.

Cabe destacar que hay múltiples formas de hacer las sopas mallorquinas, así que lo que voy a escribir es tan sólo una forma de hacerla. Podríamos decir que hay tantas formas de cocinar las sopas como mallorquines.

Hay que distinguir dos tipos de sopas mallorquinas: las de verduras y las de matanza. Creo que queda claro cual es cual. Nosotros hoy vamos a cocinar las sopas de verduras, pero con un pequeño toque de canela.

La receta me la enseñó un matrimonio mayor al que cuidaba. Antes de añadir las sopas le pusieron un poco de canela, cosa que me sorprendió mucho favorablemente.

En fin, vamos con los ingredientes para dos personas:

-100gr de espinacas.
-100gr de coliflor.
-1/2L de agua.
-1 tomate.
-1/2 cebolla.
-1/2 pimiento rojo pequeño.
-Ajo.
-Pimentón dulce.
-Pimienta.
-Canela.
-Perejil.
-Sal.


Otra cosa fundamental es el pan. Se utiliza pan moreno pero en láminas muy finas. Encontrarlo fuera de las islas puede ser algo complicado pero no imposible. También se puede intentar hacer con algún otro pan, aunque evidentemente el sabor no será el mismo.


Fijaos en lo fino que es si lo comparamos con un dedo.



Para empezar lavamos y cortamos todos los alimentos. La cebolla, el pimiento rojo y el tomate lo cortaremos a cuadros pequeños mientras que las espinacas y la col (repollo) las cortaremos en tiras finas.

Lo ideal es cocinarlo en una cazuela de barro pero si tenéis vitro evidentemente lo tendréis más difícil. Así que ponemos una olla o una cazuela en el fuego (más o menos a 7 de 9 en vitro) con tres cucharadas de aceite y cuando esté un poco caliente ponemos el ajo chafado. Así que esté dorado añadimos la cebolla y vamos removiendo a fin de que no se queme.

Cuando la cebolla esté un poco dorada ponemos el pimiento rojo bien troceado y seguimos moviéndolo de tanto en tanto. Cuando el pimiento rojo comience a pocharse añadimos el tomate en trocitos y lo mezclamos todo. Le bajamos un poco el fuego si creemos necesario. Si en el proceso veis que necesitáis añadir un poco más de aceite se lo ponéis. Echamos un poco de sal y perejil.

Pasados unos diez minutos ponemos las espinacas, sin tallo y troceadas. Lo removemos todo a fin de que se rehogue todo bien y esperamos a que la espinaca absorba el aceite. En ese momento ponemos la col troceada y la mezclamos bien con todo a fin de que coja sabor. Luego añadimos un poco de pimentón dulce, pimienta y un poco más de sal.

Así que la col ya se haya rehogado bien añadimos el agua, bajamos un poco más el fuego y tapamos. Vamos a esperar más o menos un cuarto de hora.


Mientras se acaba de cocinar ponemos en un plato hondo las rebanadas de pan y espolvoreamos la canela. Nosotros hemos puesto cuatro rebanadas por plato y la canela va un poco al gusto, aunque mi consejo para estas cantidades es un poco más de media cuchara de café. Lo importante es que le de un toque, no que nos mate el sabor de la sopa.



Hay quien pone el pan en la misma fuente de la sopa. Yo lo hago así porque siempre cocino de más y el pan, aunque es bastante resistente, de un día a otro puede quedar demasiado blando y hay a quien no le gusta esa textura. Fijaos que el pan ha absorbido todo el caldo. Creo que la sopa ideal es la que al acabarla no queda ni verdura ni caldo, sin tener que poner mucho pan para conseguir ese resultado; es decir, todo en su justa medida.

Bon profit!

miércoles, 2 de marzo de 2011

Tortilla de hélices

Hace tiempo que no cocino esta receta. La encontré en un recetario que compramos en un viaje a Roma. ¡Cómo se nota la cultura gastronómica que tiene cada país! Había muchas tiendas con todo tipo de pastas con colores variados: unas eran laaaaargas y otras tenían forma de sombrero; unas tenían sabor a café y otras a rosas.

Entre toda la pasta que compramos adquirimos ese recetario y una de las recetas es esta. Evidentemente, como cualquier receta, tiene ingredientes que se pueden modificar. Nosotros hemos utilizado los siguientes:

-250gr de hélices.
-1/2 pimiento rojo.
-1/2 pimiento verde.
-1/2 calabacín.
-1/2 cebolla.
-7 huevos.
-Queso mozarella.
-Sal.

Primero ponemos a hervir las hélices con agua y un poco de sal. Ya sabéis que hay que esperar a que el agua rompa a hervir para echar la pasta y a partir de ahí contamos unos diez minutos y probamos cómo están. Siempre las saco cuando están un poquito duras porque luego van a pasar por una sartén y finalmente por un horno.

A parte calentamos una sartén con un chorrito de aceite y vamos lavando y cortando los ingredientes. Los voy añadiendo por este orden: primero el pimiento rojo que tarda más en cocinarse; cuando esté medio hecho, añado el pimiento verde; luego el calabacín, y por último la cebolla. Echamos sal, lo tapamos todo y bajamos el fuego a fin de que se cocine con el mismo vaho.

Sacamos la pasta, la escurrimos y la pasamos por agua fría para que no se apelmace. Luego la añadiremos a la sartén y la mezclaremos con los demás ingredientes.

Precalentamos el horno por arriba y por abajo a 150º. Mientras, batimos los huevos, ponemos un poco de sal y añadimos la mezcla de la sartén. Si veis que os falta huevo podéis añadirle un poco de leche. La leche le dará también un poco de esponjosidad.

Como nota particular le hemos añadido queso mozzarella, un poco de pan rallado, orégano y una pizca de sobrasada. Lo ponemos en el horno veinte minutos a 150º y luego lo dejamos diez minutos a 180º para que se dore.



Buon appetito

lunes, 28 de febrero de 2011

Yakisoba con salsa de curry



Siempre que entro en un wok me sorprende la cantidad de salsas que saben hacer: de ostras, al curry, de judías...

Así que hoy vamos a intentar hacer una de las salsas. Vamos a necesitar:

-Pasta yakisoba (125gr).
-1/2 calabacín.
-1/2 pimiento verde.
-1/2 pimiento rojo.
-1/2 cebolla.
-1 docena de setas shiitake.
-Sal.
-Un poco de aceite.

Para la salsa:

-1 cuchara sopera y media de sake.
-1 cuchara pequeña de soja.
-1 cuchara sopera de curry.
-Sal.
-Pimienta.

Antes de nada hay que hablar de los currys: hay curry amarillo, curry verde y curry rojo a parte de toda la gama, dependiendo del país. Nosotros tenemos el curry amarillo que se puede conseguir fácilmente, curry chino y tailandés. Este último es el que hemos empleado para el yakisoba.

Primero hay que hablar de la pasta. Si habéis comprado pasta fresca tan sólo tenéis que pasarla por la sartén o la plancha. Si es una pasta que precisa de ser hervida, tendréis que poner el doble de agua.

Mientras hierve la pasta si es necesario, cortamos todas las verduras. Podéis combinar las verduras de muchas maneras.

Nosotros lo vamos a pasar todo por la plancha. La encendemos, ponemos un poco de aceite y echamos la pasta. Cuidado no se queme.

En el otro lado de la plancha hemos puesto las verduras. Vamos mezclando las verduras. Es el momento de preparar la salsa de curry. Mezclamos en un bol el sake, la soja, el curry, una pizca de sal y de pimienta y removemos.

Calentamos el wok con un poco de aceite. Por cierto, si tenéis aceite de sésamo veréis que le da un sabor totalmente diferente. Cuando el wok esté caliente ponemos los ingredientes y añadimos la salsa. Tan sólo queda remover un poco y servir.


ทานให้อร่อยนะ (Thān h̄ı̂ xr̀xy na-tai)