Cocinando a Meler es un blog de cocina creado con la idea de hacer un pequeño recetario, unas veces con las ideas que nos susurran las abuelas, otras, con lo que hay en casa. Pasen y vean.
Mostrando entradas con la etiqueta laurel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta laurel. Mostrar todas las entradas
sábado, 17 de enero de 2015
Dorada al vapor (Thermomix)
-Una dorada de medio quilo.
-Orégano.
-Albahaca.
-Pimienta.
-Laurel.
-Ajo.
-Medio limón.
-Aceite de oliva.
-Salsa de soja.
-Sal.
-Una bolsita para congelados.
Lo primero que he hecho es poner el agua en el vaso y calentarlo hasta que llega a Varoma. Mientras, he hecho tres cortes a cada lado de la dorada y le he puesto la sal, la pimienta, la albahaca y el orégano. La he metido en una bolsa de congelación y he añadido tres dientes de ajos (medianos), cuatro o cinco hojas de laurel, medio limón en cuartos, un buen chorro de aceite de oliva y una pizca de salsa de soja. Esta última la he añadido más que nada para darle un punto un poquito ácido.
He puesto el varoma a media hora, velocidad dos. Le he dado seis minutos por cada 100gr. La verdad es que la dorada ha quedado muy suave y jugosa. Os invito a que lo probéis.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Carpaccio de salmón
El carpaccio de salmón es uno de los platos que más gustan. A mí me encanta, sinceramente.
Los ingredientes son...
-Salmón fresco.
-Zumo de un limón.
-2 cucharadas de aceite de oliva.
-1 cucharada de vinagre.
-2 hojas de laurel.
-1 ramita de romero.
-Una pizca de sal.
Primero haremos la salsa ya que el pescado es algo que hay que preparar al momento. Ponemos el zumo de limón, las dos cucharadas de aceite, el vinagre, el laurel, el romero y la sal. Respecto al vinagre podéis emplear el que consideréis pero yo he puesto vinagre de Módena, entre otras cosas porque me parece más delicado que el vinagre de manzana.
Sobre cómo hacer las láminas del salmón es difícil si no tenemos una máquina para ello. Nosotros lo hemos hecho en casa. Para cortar el salmón siempre se ha de hacer desde la parte marrón hacia dentro.
Cogemos el salmón, lo ponemos encima de la tabla de cortar, ponemos una mano encima del pescado y con la otra vamos pasando poco a poco el cuchillo, haciendo un filete lo más delgado posible.
Disponemos los filetes en el plato y los rociamos con el aderezo que hemos preparado. Lo tapamos con papel albal y lo metemos en la nevera durante seis horas.
Para mí el carpaccio ideal es aquel que queda hecho por los bordes mientras que en el centro queda crudo.
El carpaccio es acompañado normalmente con parmesano. Pensad que cuanto más curado esté el parmesano más sabor tendrá. He llegado a probar parmesanos de cuarenta y ocho meses de curación, suaves pero con un sabor marcado.
Es un plato sencillo y fácil, económico si se hace en casa.
Buon appetito!!!
Los ingredientes son...
-Salmón fresco.
-Zumo de un limón.
-2 cucharadas de aceite de oliva.
-1 cucharada de vinagre.
-2 hojas de laurel.
-1 ramita de romero.
-Una pizca de sal.
Primero haremos la salsa ya que el pescado es algo que hay que preparar al momento. Ponemos el zumo de limón, las dos cucharadas de aceite, el vinagre, el laurel, el romero y la sal. Respecto al vinagre podéis emplear el que consideréis pero yo he puesto vinagre de Módena, entre otras cosas porque me parece más delicado que el vinagre de manzana.
Sobre cómo hacer las láminas del salmón es difícil si no tenemos una máquina para ello. Nosotros lo hemos hecho en casa. Para cortar el salmón siempre se ha de hacer desde la parte marrón hacia dentro.
Disponemos los filetes en el plato y los rociamos con el aderezo que hemos preparado. Lo tapamos con papel albal y lo metemos en la nevera durante seis horas.
Para mí el carpaccio ideal es aquel que queda hecho por los bordes mientras que en el centro queda crudo.
El carpaccio es acompañado normalmente con parmesano. Pensad que cuanto más curado esté el parmesano más sabor tendrá. He llegado a probar parmesanos de cuarenta y ocho meses de curación, suaves pero con un sabor marcado.
Es un plato sencillo y fácil, económico si se hace en casa.
Buon appetito!!!
martes, 16 de agosto de 2011
Solomillo de cerdo con hierbas a la sal
Si queréis probar una carne suave y jugosa este es vuestro plato. He disfrutado muchísimo tanto preparándolo como saboreándolo. Os lo recomiendo. La base la he cogido de la Thermomix, aunque se puede hacer al horno sin ningún problema. He de aclarar que se le pueden poner las hierbas que consideréis pero ahora tengo a mis chiquitinas...
No ocupan nada y realmente si os gusta utilizar diferentes plantas para sazonar y preparar comidas os recomiendo que tengáis algunas de estas a mano. Para mi era fundamental la hierbabuena, la albahaca y el romero.
¡Y las tengo que aprovechar! Por cierto, es impresionante lo bien que sabe todo cuando los productos son frescos. El sabor del romero y la albahaca eran suavemente marcados.
Los ingredientes son...
-Un solomillo de cerdo.
-Laurel.
-Dos ramas de laurel.
-Albahaca.
-1500/2000gr de sal gorda.
-Hilo (a ser posible hilo para cocina).
Es muy sencillo de hacer. Tan sólo hay que preparar bien el solomillo. Después de elegir qué hierbas vamos a poner tan sólo hay que atarlas con la cuerda a la carne. Acordaos de hacer un nudo al principio y al final. Al no tener cuerda empleé hilo normal y corriente y no hubo problema ninguno.
Si queréis hacer la receta en la Thermomix o aparato similar hay que precalentar durante ocho minutos a temperatura varoma, velocidad 1. Hacemos una alfombra de sal, colocamos el solomillo y lo cubrimos con el resto de la sal. Según el libro hay que dejarlo 15 minutos a esta temperatura, pero yo lo he dejado 20 (el solomillo era de 350gr) y ha quedado realmente bueno.
Por otro lado si lo hacéis en el horno es prácticamente igual que si hacemos una dorada a la sal: precalentamos el horno a 200º. Mientras haced una base con la sal en una bandeja y colocad el solomillo. Luego acabad de cubrir con el resto de la sal y mojadla un poco a fin de que se cree humedad o bien poned una bandeja llena de agua debajo. Pensad que se ha de crear la humedad. Esperad a que el horno esté caliente y meted el solomillo durante más o menos media hora.
Cuidado cuando quitéis la sal. Procurad romper la sal con un golpe, retirándola con la cuchara poco a poco a fin de que quede lo más limpio posible. Os quedará una capa de sal dura. Lo mejor es intentar que no se rompa para que quede la carne limpia.
Para acompañar he hecho compota de manzana, sencilla de hacer pero que conjunta muy bien con el sabor del solomillo, un sabor delicado que conjunta lo dulce con lo salado. Fijaos en el color del solomillo, justo en su punto.
¡Buen provecho!
No ocupan nada y realmente si os gusta utilizar diferentes plantas para sazonar y preparar comidas os recomiendo que tengáis algunas de estas a mano. Para mi era fundamental la hierbabuena, la albahaca y el romero.
¡Y las tengo que aprovechar! Por cierto, es impresionante lo bien que sabe todo cuando los productos son frescos. El sabor del romero y la albahaca eran suavemente marcados.
Los ingredientes son...
-Un solomillo de cerdo.
-Laurel.
-Dos ramas de laurel.
-Albahaca.
-1500/2000gr de sal gorda.
-Hilo (a ser posible hilo para cocina).
Es muy sencillo de hacer. Tan sólo hay que preparar bien el solomillo. Después de elegir qué hierbas vamos a poner tan sólo hay que atarlas con la cuerda a la carne. Acordaos de hacer un nudo al principio y al final. Al no tener cuerda empleé hilo normal y corriente y no hubo problema ninguno.
Si queréis hacer la receta en la Thermomix o aparato similar hay que precalentar durante ocho minutos a temperatura varoma, velocidad 1. Hacemos una alfombra de sal, colocamos el solomillo y lo cubrimos con el resto de la sal. Según el libro hay que dejarlo 15 minutos a esta temperatura, pero yo lo he dejado 20 (el solomillo era de 350gr) y ha quedado realmente bueno.
Por otro lado si lo hacéis en el horno es prácticamente igual que si hacemos una dorada a la sal: precalentamos el horno a 200º. Mientras haced una base con la sal en una bandeja y colocad el solomillo. Luego acabad de cubrir con el resto de la sal y mojadla un poco a fin de que se cree humedad o bien poned una bandeja llena de agua debajo. Pensad que se ha de crear la humedad. Esperad a que el horno esté caliente y meted el solomillo durante más o menos media hora.
Cuidado cuando quitéis la sal. Procurad romper la sal con un golpe, retirándola con la cuchara poco a poco a fin de que quede lo más limpio posible. Os quedará una capa de sal dura. Lo mejor es intentar que no se rompa para que quede la carne limpia.
Para acompañar he hecho compota de manzana, sencilla de hacer pero que conjunta muy bien con el sabor del solomillo, un sabor delicado que conjunta lo dulce con lo salado. Fijaos en el color del solomillo, justo en su punto.
¡Buen provecho!
lunes, 15 de agosto de 2011
Arroz mar y montaña
Oro blanco. Así llaman al arroz los japoneses y con razón. Poco a poco voy haciendo repaso de todos los tipos de arroz que he probado y cuando observo la cantidad de arroces que no llegan a España me doy cuenta de lo poco que sé.
Hoy vamos a utilizar el arroz redondo que es el más conocido en estos lares. Los ingredientes para cuatro personas son...
-2 cabezas de ajo.
-1 pimiento verde mediano.
-1/2 pimiento rojo mediano.
-1/2 cebolla mediana.
-1/2 tomate.
-1/4 de conejo troceado.
-1 pechuga de pollo.
-1 sepia.
-Guisantes.
-250gr de arroz redondo.
-500gr de agua.
-6 langostinos.
-Sal.
-Aceite.
-Laurel.
Primero de todo haremos el sofrito. Ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente ponemos el ajo previamente aplastado. Cuando el ajo esté dorado echaremos la cebolla. Cuando esté rehogada añadiremos el pimiento rojo y la cebolla. Por último lavamos, pelamos, cortamos y añadimos el tomate.
Cocinaremos durante diez minutos el sofrito. No olvidéis de removerlo para que no se os queme.
Ahora añadimos el conejo primero y lo rehogamos. Cuando el conejo empiece a dorarse ponemos el pollo cortado a cuadros.
Seguimos removiendo de vez en cuando y, cuando el pollo esté dorado añadimos la sepia troceada. Por si no habéis visto la receta de arroz negro quiero señalar que la sepia, a parte de la tinta, tiene una bolsita con un líquido amarillo. Este líquido le dará mucho más sabor a nuestra paella.
Cuando la sepia esté cocinada añadimos el arroz y lo mezclamos bien con el sofrito. Entonces añadimos 250ml de agua. Yo pongo el agua por partes ya que la sartén en la que hago el arroz es pequeña. Además, antes de añadir más agua me gusta ver cómo ha quedado el arroz. El arroz al dente es una maravilla, pero cuando queda pastoso pierde toda la gracia.
Al mismo tiempo ponemos los guisantes, la hoja de laurel, la sal, el azafrán y removemos. Esperamos a que se absorba el agua y vamos removiendo a fin de que no se nos queme.
Cuando se ha absorbido el agua normalmente añado otros 200ml y removemos un poco.
Cuando esté casi toda el agua consumida añadimos los langostinos. Pensad que les hace falta poco tiempo para hacerse y si se cocinan demasiado os quedarán secos.
¡Buen provecho!
Hoy vamos a utilizar el arroz redondo que es el más conocido en estos lares. Los ingredientes para cuatro personas son...
-2 cabezas de ajo.
-1 pimiento verde mediano.
-1/2 pimiento rojo mediano.
-1/2 cebolla mediana.
-1/2 tomate.
-1/4 de conejo troceado.
-1 pechuga de pollo.
-1 sepia.
-Guisantes.
-250gr de arroz redondo.
-500gr de agua.
-6 langostinos.
-Sal.
-Aceite.
-Laurel.
Primero de todo haremos el sofrito. Ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente ponemos el ajo previamente aplastado. Cuando el ajo esté dorado echaremos la cebolla. Cuando esté rehogada añadiremos el pimiento rojo y la cebolla. Por último lavamos, pelamos, cortamos y añadimos el tomate.
Cocinaremos durante diez minutos el sofrito. No olvidéis de removerlo para que no se os queme.
Ahora añadimos el conejo primero y lo rehogamos. Cuando el conejo empiece a dorarse ponemos el pollo cortado a cuadros.
Seguimos removiendo de vez en cuando y, cuando el pollo esté dorado añadimos la sepia troceada. Por si no habéis visto la receta de arroz negro quiero señalar que la sepia, a parte de la tinta, tiene una bolsita con un líquido amarillo. Este líquido le dará mucho más sabor a nuestra paella.
Cuando la sepia esté cocinada añadimos el arroz y lo mezclamos bien con el sofrito. Entonces añadimos 250ml de agua. Yo pongo el agua por partes ya que la sartén en la que hago el arroz es pequeña. Además, antes de añadir más agua me gusta ver cómo ha quedado el arroz. El arroz al dente es una maravilla, pero cuando queda pastoso pierde toda la gracia.
Al mismo tiempo ponemos los guisantes, la hoja de laurel, la sal, el azafrán y removemos. Esperamos a que se absorba el agua y vamos removiendo a fin de que no se nos queme.
Cuando se ha absorbido el agua normalmente añado otros 200ml y removemos un poco.
Cuando esté casi toda el agua consumida añadimos los langostinos. Pensad que les hace falta poco tiempo para hacerse y si se cocinan demasiado os quedarán secos.
Como veis es un plato muy económico y dependiendo de la temporada podéis añadirle un tipo de carne, marisco, pescado... Recordad que hay muchas maneras de cocinar el arroz, lo que ayuda a imaginar y crear cosas nuevas y diferentes.
¡Buen provecho!
jueves, 11 de agosto de 2011
Conejo chimichurri al horno
Una receta sencilla, económica y muy, muy rica es el conejo chimichurri al horno. Sinceramente no me mata el conejo pero sí es cierto que siempre he tenidota la inquietud de cocinarlo de tal forma que me atraiga y esta es una de ellas.
Para la salsa chimichurri los ingredientes son...
Para la salsa chimichurri los ingredientes son...
1 cucharada de orégano
1/4 de ají picante o 1/2 guindilla
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de sal
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Pimienta negra (al gusto)
1 cucharada de vinagre de vino
15ogr de aceite
1/4 de ají picante o 1/2 guindilla
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de sal
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Pimienta negra (al gusto)
1 cucharada de vinagre de vino
15ogr de aceite
Antes de empezar hay que decir que la receta es de la Thermomix y queda muy bien, pero también quiero remarcar que esta salsa es muy particular. Si miráis por internet os encontraréis con muchas recetas de salsa chimichurri, lo que hace que muchas veces no acabemos de decidirnos por un criterio u otro. Mi consejo es que probéis varias recetas y luego escojáis aquella que se adapta a vuestro gusto. Por ejemplo, a mí me encanta picante y ácida, en cambio hay personas que les gusta menos picantes o más ácido, etc.
Así pues la receta que os pongo es simplemente una forma de hacerlo, luego tenéis que encontrar la forma de hacer vuestra la salsa.
Después de haber hecho la salsa la voy a dejar reposar durante un par de horas. Respecto al conejo es tan sencillo como ir a la carnicería y pedir que lo queréis al horno. Yo pedí un trasero partido por la mitad.
Los ponemos en una bandeja, cubrimos bien la carne con la salsa y lo dejamos toda la noche. De vez en cuando le damos la vuelta o bien rociamos la carne con la propia salsa. Se mete en la nevera.
Al día siguiente la sacamos de la nevera y precalentamos el horno a 150º. Dejamos una bandeja d rejilla dentro y ponemos una bandeja debajo. Cuando el horno esté caliente ponemos el conejo en la rejilla y vamos rociando poco a poco el conejo con su propia salsa. Lo dejamos más o menos media hora y luego lo ponemos a 175º hasta que se dore. Poco a poco le rociamos la salsa.
Como guarnición he hecho patatas a lo pobre, es decir, patatas cortadas en rodajas y pasadas al vapor. Con un poco de aceite y sal ya está. Me he decantado por esta patata porque lo que ha de destacar del plato es el conejo y el contraste del picante con la suavidad de la patata para mí es de las mejores combinaciones.
Sobre el sabor... Queda bastante picante y muy sabroso, con un punto de sabor cítrico. Espero que os guste. Hay que potenciar el sabor de esta carne ya que no es como el cerdo, por ejemplo. Además, la carne queda muy suave.
¡Buen provecho!
Así pues la receta que os pongo es simplemente una forma de hacerlo, luego tenéis que encontrar la forma de hacer vuestra la salsa.
Después de haber hecho la salsa la voy a dejar reposar durante un par de horas. Respecto al conejo es tan sencillo como ir a la carnicería y pedir que lo queréis al horno. Yo pedí un trasero partido por la mitad.
Los ponemos en una bandeja, cubrimos bien la carne con la salsa y lo dejamos toda la noche. De vez en cuando le damos la vuelta o bien rociamos la carne con la propia salsa. Se mete en la nevera.
Al día siguiente la sacamos de la nevera y precalentamos el horno a 150º. Dejamos una bandeja d rejilla dentro y ponemos una bandeja debajo. Cuando el horno esté caliente ponemos el conejo en la rejilla y vamos rociando poco a poco el conejo con su propia salsa. Lo dejamos más o menos media hora y luego lo ponemos a 175º hasta que se dore. Poco a poco le rociamos la salsa.
Como guarnición he hecho patatas a lo pobre, es decir, patatas cortadas en rodajas y pasadas al vapor. Con un poco de aceite y sal ya está. Me he decantado por esta patata porque lo que ha de destacar del plato es el conejo y el contraste del picante con la suavidad de la patata para mí es de las mejores combinaciones.
Sobre el sabor... Queda bastante picante y muy sabroso, con un punto de sabor cítrico. Espero que os guste. Hay que potenciar el sabor de esta carne ya que no es como el cerdo, por ejemplo. Además, la carne queda muy suave.
¡Buen provecho!
lunes, 1 de agosto de 2011
Salsa de tomate frito
La semana pasada me comprometí a hacer esta salsa y, como lo prometido es deuda...
Antes de nada quería agradecerle a mi padre los consejos para dicha receta. Él es cocinero desde hace muchos, muchos años, así que, cuando tengo alguna duda le pregunto a él. Un ejemplo de conversación:
-Meler: voy a hacer tomate frito.
-Respuesta: ¿Cómo lo haces?
-Meler: frío el tomate con un poco de aceite en una sartén. Le pongo un poco de azúcar para corregir la acidez, un poco de sal y una hoja de laurel. Cuando la piel se separa la retiro y si veo que lo necesita le echo un poco de vino blanco.
Meler a estas alturas está orgullos@ de contarle a su padre las peripecias que hace en la cocina. Pero entonces, sin despeinarse en absoluto y con gran sencillez su padre le responde...
-Bien, te voy a decir cómo hago yo la salsa de tomate frito: escalfas los tomates y cuando la piel se abra los retiras y les quitas la piel (menos engorroso que de la otra manera). Los pones en una tabla y los cortas a trocitos. A parte pones una sartén con un poco de aceite, una hoja de laurel y dos ajos (con piel y todo). Cuando el ajo esté dorado sujetas con una mano la tapa de la sartén para que no te salpique mientras que, con la otra mano, echas el tomate. Entonces le añades una pizca de sal, una cucharada de azúcar y un poco de pimienta.
Y ahí se acaba la historia, sabes que te ha derrotado, simple y llanamente. No hay forma de rebatir el argumento y os aconsejo que no lo hagáis porque pueden pasar cosas como esta:
-Meler: Pero si frío el tomate la piel también se separa sin problemas.
-Respuesta: sí, pero es más práctico quitarla antes de freír.
Ahí te das cuenta de que, el que sabe, sabe. Por eso esta receta va dedicada a él, que siempre está ahí cuando necesitas un buen consejo.
Si tenéis prisa con la primera ganaréis tiempo, pero si podéis dedicarle un poco más al preparado de la salsa os recomiendo la segunda.

¡Buen provecho!
Antes de nada quería agradecerle a mi padre los consejos para dicha receta. Él es cocinero desde hace muchos, muchos años, así que, cuando tengo alguna duda le pregunto a él. Un ejemplo de conversación:
-Meler: voy a hacer tomate frito.
-Respuesta: ¿Cómo lo haces?
-Meler: frío el tomate con un poco de aceite en una sartén. Le pongo un poco de azúcar para corregir la acidez, un poco de sal y una hoja de laurel. Cuando la piel se separa la retiro y si veo que lo necesita le echo un poco de vino blanco.
Meler a estas alturas está orgullos@ de contarle a su padre las peripecias que hace en la cocina. Pero entonces, sin despeinarse en absoluto y con gran sencillez su padre le responde...
-Bien, te voy a decir cómo hago yo la salsa de tomate frito: escalfas los tomates y cuando la piel se abra los retiras y les quitas la piel (menos engorroso que de la otra manera). Los pones en una tabla y los cortas a trocitos. A parte pones una sartén con un poco de aceite, una hoja de laurel y dos ajos (con piel y todo). Cuando el ajo esté dorado sujetas con una mano la tapa de la sartén para que no te salpique mientras que, con la otra mano, echas el tomate. Entonces le añades una pizca de sal, una cucharada de azúcar y un poco de pimienta.
Y ahí se acaba la historia, sabes que te ha derrotado, simple y llanamente. No hay forma de rebatir el argumento y os aconsejo que no lo hagáis porque pueden pasar cosas como esta:
-Meler: Pero si frío el tomate la piel también se separa sin problemas.
-Respuesta: sí, pero es más práctico quitarla antes de freír.
Ahí te das cuenta de que, el que sabe, sabe. Por eso esta receta va dedicada a él, que siempre está ahí cuando necesitas un buen consejo.
Si tenéis prisa con la primera ganaréis tiempo, pero si podéis dedicarle un poco más al preparado de la salsa os recomiendo la segunda.
¡Buen provecho!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
