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viernes, 26 de agosto de 2011

Crema de calabaza

Es la primera vez que la pruebo, la verdad. Pero me ha encantado su sabor dulce, así que no tardaré mucho en volverla a probar. Además, los ingredientes son muy sencillos, es fácil de hacer y es económica. Como en toda receta, cada persona la hace de forma distinta. Nosotros la hemos hecho con los siguientes ingredientes...



-500gr de calabaza.
-2 zanahorias.
-2 patatas pequeñas.
-Un poco de mantequilla.
-Un chorrito de leche.
-Sal.


Pelar la calabaza, la zanahoria y la patata. La calabaza la cortaremos en trozos. Cortamos la zanahoria en cuartos y la patata por la mitad.


La ponemos en la vaporera durante 17 minutos. Comprobamos con un pincho si está suficientemente cocido. Si os queda alguna pieza un poco menos hecha tampoco pasa nada.

Metemos los ingredientes en la Thermomix o en un recipiente junto con la sal y la mantequilla y batimos. Vamos echando leche según necesite. Realmente necesita poca, por eso mejor añadirla poco a poco a fin de que no nos quede demasiado ligera.

Respecto a la Thermomix, lo que hice fue darle tres veces con el turbo y luego la dejé a velocidad 3 a 70º para que no perdiera el calor.



Buen provecho!!

lunes, 8 de agosto de 2011

Yasai tempura (verduras rebozadas)

Una cosa que me encanta de la comida japonesa es la sencillez, sobriedad y delicadeza de su cultura culinaria. Creo que es esto lo que nos atrae a muchos de nosotros.

Uno de los platos que más me gusta es la tempura. Hay varios tipos de tempura como el ebi tempura o el yasai tempura. Lo que tienen en común es precisamente el rebozado: al contrario de los rebozados que hacemos en España son más gruesos por norma. En cambio el rebozado de la tempura es delicado, sutil y muy ligero, no te sientes para nada empachada, todo lo contrario. Las verduras quedan crujientes mientras que el rebozado queda blanco. Es sencillo pero delicioso.

Las verduras que usaré serán...




-1/2 berenjena.
-2 zanahorias.
-2 pimientos verdes.




También se puede hacer con cebolla, pimiento rojo... A mí particularmente me encanta la berenjena.

Respecto al rebozado se ha de hacer con una harina especial para tempura. Hoy día en muchos sitios se puede encontrar sin problemas. Para hacer el rebozado es una medida de harina por una y media de agua bien fría. Lo que hacemos en casa es hacer un baño maría con hielo. Ponemos uno o dos hielos en un cuenco, lo llenamos de agua y encima ponemos el cuenco con la mezcla para el rebozado.

Primero lavamos y cortamos las verduras. Mi consejo es que la berenjena la dejéis para el final, ya que se oxida. He cortado los pimientos a lo largo y las zanahorias por la mitad y luego a cuartos. Para cortar la berenjena se ha de hacer en láminas finas. Si tenéis una mandolina, mejor, ya os permitirá un corte uniforme y limpio.

Ponemos en una sartén honda o en la freidora el aceite a 170º y cuando esté caliente vamos a ir rebozando las verduras y friéndolas. Os recomiendo que rebocéis las verduras en el momento de freírlas, ya que es un rebozado rápido y os quedará mejor.

Hay quien además reboza las verduras con un pan rallado que venden que hace laminitas, pero en los restaurantes japoneses emplean otro elemento, que según mi padre es arroz. Cuando lo pruebe colgaré la receta.

El tiempo de freír son dos o tres minutos, nada más. Pero distinguiréis que ya están a punto porque las verduras quedarán envueltas en una película blanca muy finita. Es el momento de sacarlas porque si no se os puede quemar.

Cuando las saquéis las ponéis en un plato con una servilleta para que empape la grasa. Ya os daréis cuenta que la tempura expulsa muy poca grasa.

Para servir se sirve con una salsa muy suave. Como no tenemos todos los ingredientes hemos hecho una salsa más sencilla: una taza de caldo dashi (caldo de bonito), una cucharadita de gengibre en polvo, un chorrito de limón y un chorrito de sake. Es muy suave y le da un toque delicado al plato. Aviso que no tenía todos los ingredientes, así que la he hecho más sencilla. Respecto al limón hay muchas recetas donde no aparece. Nosotros las que hemos probado en restaurantes japoneses tenía un toque ácido que hemos identificado con el limón.




いただきます

martes, 29 de marzo de 2011

Udón con salsa teriyaki

La variedad de pasta es impresionante. Cuando observamos cómo ha aumentado la variedad en un mercado local todavía se hace más impresionante.

Para hoy vamos a necesitar los siguientes ingredientes:

-1/2 calabacín.
-1/2 berenjena.
-Seta shiitake.
-1/2 pimiento verde.

Salsa teriyaki:

-4 cucharadas de salsa de soja.
-4 cucharadas de mirin.
-4 cucharadas de sake.
-2 cucharadas pequeñas de azúcar.

Lavamos y cortamos los ingredientes. Nosotros hemos cortado a tiras el pimiento y a cuadros la berenjena y el calabacín. Lavamos las setas, pero las vamos a dejar enteras.

En una sartén ponemos un poco de aceite. Si tenéis aceite de sésamo, mejor. Si no, podéis utilizar cualquier tipo.

Calentamos la sartén y ponemos primero el pimiento. Cuando esté un poco dorado añadimos la berenjena, el calabacín y las setas. Añadimos un poco de sal.

En el momento en que las verduras estén al punto añadimos el udón y por último la salsa teriyaki.


Es un plato rápido de hacer y muy, muy rico!!

Buen provecho

lunes, 28 de marzo de 2011

Tallarines frescos con espinacas

Vamos con una receta sencilla, fácil y muy económica. Los tallarines frescos es una de esas opciones rápidas para los días con prisa. Evidentemente necesitamos unos tallarines. Para el relleno necesitaremos:

-200gr de espinacas.
-4 cucharadas de piñones.
-Pasas o dátiles.
-250ml de nata.
-Queso feta.

Bien, el relleno es el mismo que en las espinacas a la catalana. Es un relleno sencillo. Hoy, en vez de poner pasas hemos puesto dátiles, ya que en casa las pasas no gustan a todos.

El tallarín es muy fácil de cocinar. Ponemos agua con sal en una olla y cuando rompa a hervir echamos los tallarines. Los dejaremos cocer durante dos minutos y luego los colaremos y los pasaremos por agua fría para que no se apelmacen.

Los disponemos en un plato junto con la salsa y el queso feta. Como siempre, ¡Productos frescos nunca decepcionan!


Bon profit!

jueves, 17 de marzo de 2011

Espinacs a la catalana

Uno de los platos que más me gusta y que menos tiempo lleva son las espinacas a la catalana. A mí de por sí me encantan las espinacas pero estas en concreto son especialmente sabrosas.

Para hacer este plato necesitamos:

-200gr de espinacas.
-2 cucharadas soperas de pasas.
-2 cucharadas soperas de piñones.
-1 diente de ajo.
-Sal.



No hay que decir que lo ideal es que la espinaca sea fresca, no tiene punto de comparación. A mi gusto las espinacas congeladas no tienen apenas sabor.

Vamos a poner las pasas en remojo y mientras ponemos en una sartén un poco de aceite (que cubra el fondo) con un ajo machacado. Quitamos el tallo a la espinaca, las lavamos bien para no comerlas con tierra y las cortamos en tiras.

Cuando el ajo esté dorado lo sacamos de la sartén y ponemos las espinacas. Mi consejo es que se rehoguen y no dejarlas mucho tiempo para que queden crujientes pero no secas. Luego echamos los piñones ( a mí me encantan los piñones tostados, tienen un sabor increíble). Por último añadimos las pasas.

Hoy le hemos hecho una pequeña salsa con medio diente de ajo, albahaca, piñones y aceite. Machacamos el ajo en el mortero junto con los piñones y la albahaca. Después añadimos un poco de aceite y removemos. Le da un sabor delicioso.


Espero que las probéis pronto, es un plato digno de ser cocinado al menos una vez.

Bon profit!

viernes, 11 de marzo de 2011

Alcachofas rebozadas con milhojas de patata

Esta receta va dedicada a la madre de una de las personalidades de Meler (¡Gracias por la idea de la alcachofa!) y por el padre que me compró la mandolina (maravilla de cortadora). Ayer sobraron alcachofas así que hoy las vamos a cocinar de otro modo ¡A ver cuál os gusta más!

Para el plato de hoy necesitaremos (2 personas):


Para el rebozado:


-4 Alcachofas (a gusto del comensal).
-Harina.
-Huevo.
-Perejil.
-Sal.




Para las milhojas:


-1 patata grande o dos pequeñas.
-1/2 cebolla.
-Ajo
-Sal.
-Pimentón.
-Pimienta.




Este plato es muy sabroso y combina el sabor dulce de la alcachofa con la suavidad de la patata y la cebolla. Merece la pena que lo probéis en casa, muy sencillo de hacer, eso sí es para días en los que tengáis un poquito de tiempo. Hace dos años, en el hotel Melià de Girona, tuve la oportunidad de probar unas patatas cortadas en láminas finas, muy sabrosas. Ahora, mandolina en mano, puedo realizar la receta con mucha más comodidad.

Primero de todo vamos a repasar cómo preparar bien las alcachofas. Para limpiarlas bien lo que haremos será ponerlas durante media hora a remojo con un poco de sal y limón (en su defecto un poco de vinagre). Luego vamos a quitarle las hojas externas, que son las más duras y el tallo. Es recomendable ponerse unos guantes, ya que suele dejar las uñas negras.

Cortamos el corazón de la alcachofa en dos mitades. Observad que hay unos pelitos en el centro de la alcachofa. Con un cuchillo "rebanamos" esos pelos.



Luego las ponemos durante 20 minutos al vapor para que queden más suaves. Si vais con el tiempo más ajustado podéis aprovechar y hervir alcachofas para hacerlas dos días diferentes. No es necesario que os hartéis a alcachofas ya que las podéis congelar.

Vamos con la segunda parte del plato. Vamos a aclarar qué tipo de patata es. Hoy empleamos la patata gallega. Por la foto anterior podéis observar que es de color terroso por fuera pero por dentro es muy blanca. Es ideal para hacer patatas fritas porque quedan crujientes y tienen un pequeño sabor a castaña que me encanta. Al contrario que la patata roja que tarda más tiempo en cocerse la patata gallega tarda menos y no es tan harinosa como la amarilla.

Bien, vamos a realizar el plato. Primero cortamos las patatas en rodajas. Si tenéis una mandolina, mejor que mejor, las cortaréis mucho más rápido. Si no tenéis mandolina procurad cortar fino. Es importante que mantengáis el orden de corte, es decir, no mezcléis todas las rodajas porque al montar el milhojas vamos a intentar que nos quede lo más armónico posible (tampoco pasa nada si no nos queda uniforme).


Después cortaremos la cebolla. Nosotros la hemos cortado en rodajas un poquito más finas que la patata, ya que me gusta que la cebolla quede bien cocida.


A parte untamos aceite en una bandeja. Simplemente es para que no se nos peguen, no hace falta poner mucho. Luego ponemos el ajo y vamos a distribuir las patatas por orden, de más grande a más pequeña. Ponemos una capa de patata, rociamos un poquito de aceite, salpimentamos y ponemos una capa de cebolla. Ponemos otra rodaja de patata y repetimos el proceso hasta hacer tres capas, cerrando con patata.



Precalentamos el horno a 150º por arriba y por abajo durante cinco minutos. Mientras cubrimos la bandeja con papel de plata, ya que no queremos que se nos quemen los ingredientes, sino que se cuezan para que tengan una textura suave. Ponemos la bandeja en el horno y la vamos a dejar durante media hora a 150º.



Ha llegado el momento de rebozar las alcachofas ya hervidas. Ponemos aceite en una sartén o freidora y lo ponemos a fuego medio-fuerte (7'5 de 9 en vitro). En un plato ponemos la harina y en otro batimos un huevo y le añadimos un poco de perejil. Para hacer un buen rebozado con una verdura que no es precisamente lisa es difícil. Lo que hemos hecho es poner un poco de sal a las alcachofas, enharinar y pasar por huevo alternativamente dos veces, asegurándonos que la alcachofa queda realmente cubierta. Si pensáis que será un rebozado muy pesado andáis desencaminados, todo lo contrario.

Ponemos las alcachofas a freír. Vigilad que haya suficiente aceite para que queden fritas por todos lados o al menos moverlas bien.

Sacamos la bandeja del horno, retiramos el papel albal y con una cuchara rociamos las patatas con el aceite del fondo. Nosotrs vamos a darle un toque personal añadiendo un poco de pan rallado y pimentón (dulce o picante, el que os guste más). y por último le damos un golpe de calor para que se doren con el horno a 200º.

Ahora sólo queda emplatar. Si queréis que vuestra milhojas sea más alta sólo debéis montar unas patatas sobre otras.


Bom proveito!!

jueves, 10 de marzo de 2011

Revuelto de alcachofas y jamón dulce con nata

¡Es temporada de alcachofa! Así que nada mejor para aprovechar y comprar este vegetal, por cierto, muy diurético.

No siempre tenemos tiempo para cocinar grandes cosas, así que hoy haremos un plato sencillo y sabroso. Ingredientes para dos personas:



-3 alcachofas.
-4 lonchas de jamón york.
-Mozzarella.
-1 diente de ajo.
-1 cucharada pequeña de maizena.
-1 cucharada de orégano.
-Sal.


Para limpiar bien las alcachofas lo que haremos será ponerlas durante media hora a remojo con un poco de sal y limón (en su defecto un poco de vinagre). Luego vamos a quitarle las hojas externas, que son las más duras y el tallo. Es recomendable ponerse unos guantes, ya que suele dejar las uñas negras.



Cortamos el corazón de la alcachofa en dos mitades. Observad que hay unos pelitos en el centro de la alcachofa. Con un cuchillo "rebanamos" esos pelos.



Ponemos las alcachofas en la máquina de hacer al vapor durante 20 minutos. Mientras, cortamos el jamón york en tiras. El líquido verde que me quedará en la máquina de vapor lo voy a reservar para el postre del domingo.

Una vez listas las alcachofas las cortamos a lo largo. Ponemos en una sartén un poco de aceite, chafamos un ajo y lo ponemos en la sartén. Cuando esté dorado lo sacamos de la paella, ponemos el jamón york y vamos moviéndolo hasta que se dore. Una vez dorado añadimos las alcachofas y las rehogamos bien durante cinco minutos.

Añadimos la nata y reservamos un poquito para hacer la mezcla con la maizena. Como bien sabéis la maizena se ha de mezclar con un líquido frío a fin de que no se queden grumos. Mezclamos bien la maizena con la nata y la añadimos a la mezcla.

Ponemos todo en una bandeja, lo distribuimos bien y ponemos la mozzarella y el orégano por encima. En diez minutos más o menos estará listo para comer.



Buen provecho!

jueves, 3 de marzo de 2011

Ramen

Hoy es un día ideal para tomar una buena sopa ya que no para de llover. Una de las sopas que más me gusta es el ramen. Un ramen bien hecho alimenta, limpia el organismo y no es nada pesado.

Para hacer el ramen podéis comprar unos paquetes con un preparado de pasta, verduras deshidratadas y alguna salsa picante. A estos preparados tan sólo se les ha de añadir agua, aunque ya os puedo decir que no hay punto de comparación. Nosotros lo haremos de una forma más tradicional. Los ingredientes son:

-100gr de pasta para ramen.
-500ml de agua.
-1 trocito de kombu.
-5gr de bonito deshidratado.
-1 zanahoria.
-3 hojas de repollo.
-Setas chinas o shiitake.
-1/2 cebolla (lo ideal es apio).
-1 cuchara pequeña de soja fermentada (miso).
-Salsa de soja.

Bien, antes de empezar con la receta hay que decir una cosa muy importante. Si queréis hacer la receta y no encontráis kombu, ni bonito, ni miso mi consejo es que al menos hagáis el ramen con caldo de verduras, pollo o pescado para que al menos le de un poco de sabor.

Así pues, lo primero que hay que hacer es calentar el agua con un trocito de kombu. Si le hacéis unos cortes desprenderá más sabor.

Mientras, lavamos y troceamos el repollo y la cebolla, pelamos la zanahoria y juntamente con las setas lo hacemos al vapor (25 min. aproximadamente) o hervido.

Cuando el kombu empiece a flotar, lo sacamos y ponemos el bonito. Cuando el agua rompa a hervir colamos caldo. Entonces ponemos la pasta de miso y vamos removiendo a fuego lento, ya que es una pasta muy delicada y puede estropearse el caldo si lo hacemos a fuego fuerte.

Una vez que se haya disuelto el miso añadimos la pasta de ramen. Si es una pasta rápida, en tres minutos la tendréis lista. Si tenéis una pasta seca os recomiendo hervirla a parte. Dependiendo de la pasta necesitaréis más o menos tiempo, ahora cuidado porque hay pastas orientales que no son aptas para sopa o que se deshacen muy pronto.

Una vez preparada la pasta, la ponemos en el plato y añadimos los ingredientes. Una vez añadido todo lo que queremos poner rociamos el plato con el caldo... Y ¡Listo!


Para aderezarlo podemos poner un poco de salsa de soja o bien alguna especia picante. En Japón el ramen es un plato al que se le puede poner de todo: marisco, pescado, carne... Lo que hecho es simplemente una idea. Así que...¡Imaginación al poder!

いただきます

martes, 1 de marzo de 2011

Rijst met broccoli, champingons en dan curry & kokosnoot (I)

No, no nos hemos cambiado de país, ni hemos hecho un curso de holandés. Simplemente ayer estábamos recordando lo que comimos en Ámsterdam y en cómo hacerlo.

Allí fue el primer lugar donde comimos en un tailandés. Paseábamos por la ciudad cuando vimos un restaurante pequeño, muy pequeño que se llamaba Raad Phadthai (creo que lo escribo bien). Para que os hagáis idea de lo pequeño que era os diré que tan solo había 5 ó 6 mesas y en tres de ellas estaba la familia que regentaba el restaurante comiendo.

Cuando nos sentamos a comer no había ningún cliente más. Me sentaron delante del cubo de basura, en una mesa que daba a la puerta de la calle. Nos sonrieron y nos dieron una carta en la que había que elegir un elemento por columna:

Nosotros elegimos arroz con pollo y salsa de curry y coco. Nos pusieron el plato en la mesa y no os lo podéis creer: en aquel sitio diminuto, con el basurero detrás y el frío que entraba por la puerta comimos uno de los mejores platos que hemos probado. Era un sabor que en ese momento calificaba de "raro" y muy pero que muy picante. Delicioso.

Durante mucho tiempo le hemos dado vueltas y ayer nos propusimos intentarlo.

Para el arroz hemos utilizado arroz thai jasmine. Para la salsa utilizaremos:

-Bajoca o judía de lima.
-12 Setas shiitake.
-1/4 vaso de Guisantes.
-1/2 Brócoli.
-Bambú.
-200ml de leche de coco.
-1 cucharada y media de curry tailandés.
-1 cucharada pequeña de chile picante troceado.
-1 cucharada pequeña de mantequilla.
-Sal.

Primero ponemos el arroz jasmine a hervir. Este arroz se distingue por tener una forma alargada, además de ser aromático. Para hervir bien el arroz hay que poner un vaso y medio de agua a hervir y añadir el arroz con un poco de sal o mantequilla. Cuando rompa a hervir le bajamos el fuego, le ponemos la tapa y mantenemos la temperatura durante 16 ó 20 minutos. Es muy importante remover de tanto en tanto para que no se pegue.

Una vez transcurrido el tiempo, apagamos el fuego, tapamos y lo dejamos reposar unos diez minutos más.

Durante el proceso del arroz vamos a ir preparando la salsa. Cortamos y lavamos el brócoli y las judías y, juntamente con los guisantes lo pondremos a hervir o al vapor unos 20 minutos. A parte calentamos una sartén con un poco de mantequilla. Cuando esté derretida añadiremos las setas (lavadas) y las saltearemos con un poco de sal.

Troceamos el brócoli y las judías y lo ponemos en la sartén. Removemos y añadimos un poco del jugo del bambú (unas 6 cucharadas soperas).

Ponemos los guisantes, el bambú y la leche de coco. Removemos y vamos echando el curry, la sal y el chile y bajamos el fuego. Ya podemos emplatar.


El plato nos ha salido muy parecido, aunque no tan picante. A mi gusto, el plato original llevaba más bambú, pero está muy bueno. De todos modos queremos repetir el plato para hacer la salsa de otro modo... Estad atentos y a ver cuál de las dos os convence más :)

Eet smakelijk!! (Holandés)

lunes, 28 de febrero de 2011

Yakisoba con salsa de curry



Siempre que entro en un wok me sorprende la cantidad de salsas que saben hacer: de ostras, al curry, de judías...

Así que hoy vamos a intentar hacer una de las salsas. Vamos a necesitar:

-Pasta yakisoba (125gr).
-1/2 calabacín.
-1/2 pimiento verde.
-1/2 pimiento rojo.
-1/2 cebolla.
-1 docena de setas shiitake.
-Sal.
-Un poco de aceite.

Para la salsa:

-1 cuchara sopera y media de sake.
-1 cuchara pequeña de soja.
-1 cuchara sopera de curry.
-Sal.
-Pimienta.

Antes de nada hay que hablar de los currys: hay curry amarillo, curry verde y curry rojo a parte de toda la gama, dependiendo del país. Nosotros tenemos el curry amarillo que se puede conseguir fácilmente, curry chino y tailandés. Este último es el que hemos empleado para el yakisoba.

Primero hay que hablar de la pasta. Si habéis comprado pasta fresca tan sólo tenéis que pasarla por la sartén o la plancha. Si es una pasta que precisa de ser hervida, tendréis que poner el doble de agua.

Mientras hierve la pasta si es necesario, cortamos todas las verduras. Podéis combinar las verduras de muchas maneras.

Nosotros lo vamos a pasar todo por la plancha. La encendemos, ponemos un poco de aceite y echamos la pasta. Cuidado no se queme.

En el otro lado de la plancha hemos puesto las verduras. Vamos mezclando las verduras. Es el momento de preparar la salsa de curry. Mezclamos en un bol el sake, la soja, el curry, una pizca de sal y de pimienta y removemos.

Calentamos el wok con un poco de aceite. Por cierto, si tenéis aceite de sésamo veréis que le da un sabor totalmente diferente. Cuando el wok esté caliente ponemos los ingredientes y añadimos la salsa. Tan sólo queda remover un poco y servir.


ทานให้อร่อยนะ (Thān h̄ı̂ xr̀xy na-tai)

viernes, 25 de febrero de 2011

Pisto

El pisto es uno de los platos que más me gusta: sencillo, fácil de hacer, sabroso... Acepta pràcticamente cualquier verdura. Es casi perfecto.

Para hacer un buen pisto hay que tener en cuenta una cosa muy importante: el aceite. El truco del pisto es un buen aceite y poco. Las verduras aceptan el aceite que le ponemos, es decir, si ponemos una cucharadita como si ponemos diez, las verduras lo absorben. Si no andamos con cuidado, las verduras pueden absorber demasiado aceite, con lo que haremos una digestión pesada.

Hoy voy a hacer el pisto con los siguientes ingredientes:

-3 patatas medianas rojas.
-6 espárragos trigueros.
-1 calabacín.
-8 setas portobello.
-2 huevos.
-Pimienta.
-Sal.

Pelamos y cortamos las patatas a cuadros y las lavamos. Vamos a salpimentarlas antes de ponerlas en la sartén.

Es muy importante el calor que le vamos a dar. Voy a poner el fuego medio-alto con tres cucharadas soperas de aceite de oliva (en vitro 7'5 de 9) y cuando esté caliente pondremos las patatas. Se les da un golpe de calor y ponemos la tapa durante cinco minutos y luego bajaremos el fuego para que no queden duras por dentro.

Lavamos y cortamos los espárragos en trocitos pequeños. Cuando veamos que la patata está medio hecha, añadimos los espárragos. Siempre ponemos la tapa de nuevo para que con el mismo vaho se vayan cociendo.

Removemos y esperamos diez minutos. Mientras, lavamos y cortamos el calabacín en trozos cuadriculares, ponemos un poco de sal y, cuando veamos que el espárrago se dora, añadimos el calabacín.

Mezclamos todo bien. Lavamos y laminamos las setas portobello. Cuando el calabacín esté dorándose, ponemos las setas. Ahora dejaremos la sartén sin tapa, ya que los alimentos están cocidos y no queremos que se deshagan.

Mientras se acaba de cocinar todo ponemos una sartén pequeña con un poco de aceite. Ponemos el fuego medio y, sin que el aceite esté caliente, echamos los huevos sin batir con un poco de sal y vamos removiendo. Veremos que, poco a poco, se va cocinando y es importante ir dándole vueltas para que cuaje ya desmigajado. Irá cogiendo un tono amarillo claro. Cuando veais que ya no hay huevo líquido lo retiráis o se os puede dorar de más.




Retiráis el revuelto de verduras y emplatamos. Como tenemos semillas de sésamo, decoraremos el plato con unas cuantas.


“津津有味” (chino)

miércoles, 23 de febrero de 2011

Falafel

Hola a todos!!

El plato de hoy es un plato bastante más complejo, pero si seguís bien las instrucciones os quedarán muy bien.

Antes de empezar con el plato he de hacer un par de apuntes: primero, a pesar de ser una masa laboriosa (si no tenéis una buena picadora) podéis congelar la masa; segundo, si no os gustan los garbanzos y tenéis que comer legumbre no lo notaréis. Una de mis personalidades es reacia a comer garbanzos (muy, muy reacia) y este plato lo come sin problema.

Saqué la receta del siguiente vídeo. Nosotros hicimos nuestra adaptación.


Bien, vamos manos a la obra. Necesitaremos:

-1kg garbanzos.
-Bicarbonato.
-Un manojo de perejil.
-Un manojo de cilantro.
-3 cucharadas soperas de pan rallado.
-1/2 cebolla.
-3-5 cabezas de ajo.
-Cayena.
-Levadura.
-Sal.

Lo primero de todo es poner en remojo los garbanzos con un poco de bicarbonato. Importante el bicarbonato porque si no os quedará algo apelmazada la pasta. Tenéis que dejarlos toda la noche y cambiarle el agua tres veces.

La mujer de vídeo, Najat, añade alubias. Nosotros no teníamos y no lo añadimos. Si las tenéis hacéis el mismo proceso que con los garbanzos.

Después de toda la noche en remojo los ponemos en un recipiente. Cortamos la cebolla y el ajo y se lo añadimos a las legumbres. Limpiamos el perejil y el cilantro, cortamos el tallo y lo añadimos también.

Aquí viene una parte importante del proceso que es... picar toda la mezcla. Si tenéis una Termomix o una Mycook no tendréis ningún problema. Si, como nosotros, no tenéis ninguna picadora decente os va a tocar hacerlo con una batidora y, os digo por adelantado, que es bastante difícil picarlo todo.

Así lo tengáis picado añadís la cayena. Si os fijáis en el vídeo veréis que ella le pone pimiento picante. Nosotros no teníamos y le pusimos cayena.

Cuando está todo picado, le ponemos el pan rallado y la sal y con la mano vais mezclándolo todo. Cuando la masa esté uniforme ponemos la levadura, removemos bien, tapamos el recipiente con un paño limpio y dejamos reposar la masa durante una hora.

Después cogemos la cantidad de masa que vayamos a freír y la dividimos en bolitas del tamaño de la mano. Luego, con la propia mano, las chafamos a modo de hamburguesa.



Tan sólo falta freír. Importante: en el vídeo el aceite está quemando. Si ponéis a freír el falafel a esta temperatura, os quedará crudas por dentro. Nosotros lo hemos frito en una freidora en la que la temperatura mínima era 150º y no quedan bien. Tuvimos que bajar más del mínimo para que se frieran y se cocinaran también por dentro.



Aviso: un quilo de garbanzos da para muchos falafeles. Lo que hicimos fue dividir a cuartos la masa y congelarla. Si veis el vídeo hasta el final veréis que ella hace lo mismo y es muy práctico.

Para congelar: cogéis la masa y la ponéis en una bolsa de congelar grande. Con un rodillo la estiráis hasta que ocupa toda la bolsa y listo para congelar.



приятного апетита!

sábado, 19 de febrero de 2011

Parrillada de setas

Hoy he ido al mercado. Llevaba días queriendo hacer una parrillada de setas y hoy nos hemos pasado por nuestro mercado. Evidentemente, cada cual lo puede hacer con las setas del lugar. Os voy a enumerar las que he encontrado:





Gírgola
: es una de las setas más habituales, al menos por Catalunya. El sabor es carnoso y marcado.








Seta de carnó: de las setas que he comprado hoy creo que es la que más me ha gustado. En crudo su olor te recuerda a la almendra. Muy suave.







Portobello: es un sabor muy suave. Si no os gustan los sabores fuertes es ideal.









Llengua de bou: es la que menos nos ha gustado. Entre otras cosas porque nos pareció un sabor seco.








Shiitake: de ella hemos hablado anteriormente. Es una seta muy sabrosa. Como podéis ver se distinguen por tener un sombrero irregular.






De esta no podemos decir el nombre. La compramos en un supermercado oriental pensando que era shiitake pero no lo es.
Tiene un sabor más suave que la anterior.






Aquí tenéis todas las setas para que las podáis comparar. De derecha a izquierda: Gírgola, Portobello, Shiitake, Seta de Carnó, Llengua de Bou y la última de todas (a ver si descubrimos el nombre).


El siguiente paso es laminarlas y cocinarlas. Si tenéis parrilla os recomiendo ponerla al nivel dos o al tres a fin de evitar que se quemen. Si no, las podéis hacer en una sartén. Hay que dejarlas un rato, no tengáis prisa por sacarlas. Mientras se van haciendo hemos hecho un majado de ajo, perejil y aceite y a medida que se van dorando les he añadido la mezcla y la sal. Este es el resultado final.


Por último emplatamos...

Si queréis acompañar las setas con una guarnición, creo que lo mejor son unas patatas al caliu.

ju bëftë mirë (Albanés)

viernes, 18 de febrero de 2011

Cucús al romero y verduras al curry


Buenas tardes!

La receta que vamos a cocinar es una receta sencilla, más de lo que puede parecer. Para realizarla deberemos tener a mano:

-125gr de cuscús.
-1 cucharada de aceite de romero.
-1/2 brócoli.
-1 zanahoria.
-2 gírgolas.
-Un manojo de bajocas o judías de Lima.
-250ml de leche de coco.
-1 cucharada de maizena.
-2 cucharadas pequeñas de curry.
-Sal.

Primero lavamos las verduras y cortamos las puntas a las bajocas. Ponemos todo al vapor (en su defecto, a hervir). Dejáis las verduras alrededor de 20 minutos.

A parte cortamos las gírgolas a cuadros y ponemos una sartén con un poco de aceite. Cuando la sartén esté caliente ponemos las gírgolas. Os recomiendo que, una vez las hayáis puesto, le bajéis el fuego para que se hagan lentamente y no pierdan el calor.

En un cazo ponemos 125ml de agua a hervir con un poco de sal. Cuando el agua esté hirviendo echamos el cuscús y removemos. Justo después, echamos el aceite de romero. Es importante echar el aceite antes de que se absorba el agua porque si no, no se distribuirá adecuadamente. Removed bien hasta que se absorba el agua por completo.

Retiramos la verdura, la cortamos en trocitos y la ponemos en la sartén, junto con las gírgolas. Con una espátula mezclamos todos los ingredientes y ponemos un poco de sal. Ponemos la leche de coco, lo mezclamos todo bien y apartamos un poquito de leche que nos servirá para deshacer la maizena. Redordad que la maizena se ha de disolver en un líquido frío, no caliente.

Una vez disuelta la maizena la echamos a la sartén y bajamos el fuego. Removemos poco a poco y echamos el curry.

Curiosidad: el cucús original no es como el que encontramos en el supermercado. Para empezar, cada grano de cuscús es de diferente tamaño y forma. Además, en Marruecos es cocinado al vapor.

Apunte: seguramente os estaréis preguntando donde encontrar el aceite de romero. Si no tenéis tiempo para hacerlo vosotros, hay sitios donde se pueden conseguir aceites de sabores. Por ejemplo, en Barcelona se puede encontrar en L'Illa, donde hay una tienda con productos italianos. En ella podéis comprar cajas como la de la foto que contienen ocho frascos. La caja que compré tenía los siguientes sabores: café, tomillo, romero, limón, naranja, oliva, picante y ajo.

Smaaklik!! (afrikaans)

martes, 15 de febrero de 2011

Berenjenas rellenas

La berenjena es uno de los productos que más me gusta. En Estambul la cocinan a la brasa con cordero, en Italia la cocinan con la pasta a modo de revuelto... Nosotros vamos a hacer la berenjena rellena. Necesitaremos para dos personas...

-2 Berenjenas.
-3 patatas medianas.
-1 calabacín.
-Sal y pimienta.
-Un poco de salsa de tomate.
-Margarina/aceite (para la bandeja).

Vamos a emplear dos berenjenas pequeñas. Partimos las berenjenas a lo largo y les hacemos unos cortes en diagonal y les ponemos un poco de sal.


Ponemos agua en una olla y cuando rompa a hervir ponemos las berenjenas. Hay que procurar moverlas de tanto en tanto ya que flotarán en el agua y puede ocurrir que queden blandas por una parte y crudas por otra.

Mientras, vamos a pelar y cortar los ingredientes que irán en el relleno. Para esto utilizaremos patata roja. Hay que decir que tarda más tiempo en freír que, por ejemplo, la amarilla o la patata blanca.



La cortamos a cuadros, la lavamos, ponemos sal y pimienta y la ponemos en la sartén a fuego medio. Vamos a procurar que la patata quede "pochada", es decir, medio deshecha. Un consejo que os doy es que pongáis poco aceite y tapéis la sartén, ya que así las patatas no tendrán apenas grasa y se harán con el propio vaho que se genera.

Cortamos a cuadros el calabacín y cuando las patatas estén casi hechas, ponemos el calabacín y tapamos la sartén.

Entonces sacamos las berenjenas de la olla. No puedo decir exactamente cuanto tiempo hay que dejarlas porque depende del tamaño de las berenjenas pero pensad que, si las dejáis un poco crudas, tiene solución; si por el contrario se hacen demasiado, tendréis que tirarlas.

Vamos a sacar la carne de la berenjena con una cuchara, siguiendo el borde, con cuidado. No rasquéis mucho porque puede romperse la cáscara y no la podremos utilizar después.


Una vez hecho esto, cortamos la carne de la berenjena en trocitos y lo añadimos a la sartén. Si os sobra relleno no os preocupéis ya que lo podéis utilizar para hacer pisto, como guarnición, etc.

Vamos a rehogar el relleno con un poco de salsa de tomate. Cogemos una bandeja y la untamos con un poco de mantequilla a fin de que no se nos peguen las berenjenas. Ponemos en ella las cáscaras de berenjena y, con una cuchara, rellenamos cada una de ellas.

Luego le ponéis el queso que queráis por encima y un poquito de pan rallado.

El plato lo podéis acompañar con lo que creáis. En mi caso, con unas bajocas (judías verdes de Lima).


Buen provecho!