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miércoles, 10 de agosto de 2011

Salmón con patata almendrina


Siempre digo que la patata es uno de los productos más importantes que tenemos en la cocina, pero cuando mis padres me dieron la receta de la patata almendrina no pensé que estuviera tan buena.

¿Qué ingredientes necesitamos para el puré de patatas?



-2 patatas grandes.
-1 cucharadita de mantequilla.
-1 cucharadita de nuez moscada.
-Un poco de sal.


Para comenzar vamos a hacer el puré de patata. Para hacer el puré ponemos a hervir agua. Pelamos y lavamos las patatas. También las podéis hacer al vapor, cortándolas en rodajas (tardarán unos 25 minutos).

Luego tan sólo hay que retirar la patata y chafarla con una pala manualmente o una trituradora. Añadimos la sal, la nuez moscada y la mantequilla (mejor que no esté fría) y removemos bien.

¿Qué necesitamos para hacer la almendrina?



-Puré de patata.
-100gr de almendra cruda troceada.
-1 huevo.





Conseguir almendra troceada no es fácil o bien hay que pagar por una bolsa pequeña. Si tenéis la oportunidad de comprar la almendra cruda y trocearla con una buena máquina, mejor. Podréis trocear tanta almendra como queráis y os saldrá más económico.

Una vez que tenemos todos los ingredientes ponemos en un plato la almendra y en otro el huevo batido.

Con el puré hacemos bolas más o menos del tamaño de una pelota de golf.




Luego lo pasamos por el huevo y por último rebozamos con la almendra. Os tendréis que ayudar con la mano para que quede bien cubierta la patata. Para freír os recomiendo que sea a unos 180º.

Respecto al salmón vamos a hacerlo de forma sencilla, pasándolo por la sartén. Le pondremos sal, pimienta y limón.


Listo para servir!!



¡Buen provecho!

lunes, 25 de julio de 2011

Patatas rellenas de carne

La patata es uno de los elementos más interesantes de la cocina, ya que podemos hacer gran variedad de platos con ella, a parte de la gran variedad de patata que hoy día tenemos.

Hoy vamos a hacer patatas rellenas de carne. Antes de que comencéis a realizar la receta os diré que hay gente que las parte en dos y la vacían. Pero esta forma de cocinar la prepararemos otro día. Para hoy os tengo una sorpresa, eso sí, ya os digo de antemano que este plato lleva tiempo y paciencia.

Los ingredientes son...





-4 patatas medianas.
-Espiral de patatas.





Para la mezcla de la carne...

-300gr Carne picada (100gr de cerdo más 200gr de ternera).
-2 huevos.
-1/3 de cebolla bien picada.
-1/2 ajo.
-2 cucharadas de café de salsa Perrins.
-Perejil.
-Pimienta.
-Nuez moscada.
-Pimentón dulce.
-Sal.
-2 cartones de salsa de tomate frito (o natural).

Antes de nada vaciaremos las patatas con la espiral. Id con cuidado porque el punzón puede salir por un lateral y ya no nos servirían para este plato.

Luego las pondremos a hervir o bien al vapor. NO quitéis la piel porque así es más difícil que se os deshagan.

Si las hacéis al vapor dejadlas entre veinte y treinta minutos, pero no mucho más. Os quedará el centro un poco crudo pero así podremos alisarlas con facilidad.

Mientras se hierven o se hacen al vapor las patatas hacemos la salsa, receta que podéis encontrar pinchando aquí.

Cuando las patatas ya están listas las pasamos por un poco de agua fría y empezamos a pelarlas poco a poco.


Una vez que las hayamos pelado vamos a igualar los lados lo máximos posible. Es complicado igualar los lados la primera vez pero con un poco de paciencia se consigue.

El resto de la patata la trituraremos porque nos servirá de tapón para uno de los lados. Ponemos un poco de puré y metemos la mezcla de carne por el agujero. Podéis ayudaros con un palillo o un pincho para que quede bien compacto.

Precalentamos el horno a 150º por arriba y por abajo. Preparamos una bandeja con un poco de mantequilla, ponemos las patatas, las rehogamos con un poco de aceite y las metemos al horno. Las dejaremos alrededor de una hora.


Mientras prepararemos la mechamel. Los ingredientes son...


1 cucharada de mantequilla
1/2 cebolla
1 vaso de leche
1 cucharada pequeña de maizena
Sal

Ponemos en una sartén la mantequilla (o en su defecto, aceite) y la cebolla y removemos con cuidado. Vamos a esperar que la cebolla se poche un poco y añadimos la leche y la sal y seguimos removiendo.

Diluimos una cucharadita de maizena en un poco de leche fría. Recordad que la maizena no se disuelve bien en líquido caliente. Lo añadimos a la salsa y esperamos a que espese. Retiramos la salsa y batimos bien la mezcla.

Sacamos las patatas y rociamos las patatas con la bechamel. Luego ponemos queso mozzarella, orégano y un poco de pan o galleta rallada a fin de absorber un poco la grasa que pueda haber.

Lo dejamos un cuarto de hora más y ya podemos servir.


Podéis servirlo así o bien en rodajas... Eso sí, cortad con mucho cuidado. Fijaos en el color del plato. Ya os podéis imaginar lo bien que sabe.





La mezcla de una carne bien preparada y la suavidad de la patata hervida y pasada por el horno valen el tiempo que he tardado en cocinarlo. Os animo a que lo probéis.

¡Buen provecho!

viernes, 22 de julio de 2011

Pasta con salsa boloñesa

Hola de nuevo!

Después de tanto tiempo vuelvo a coger el blog para hablaros de la salsa boloñesa. Está claro que gran parte del truco es el tiempo que dejemos la salsa en el fuego. Los más tradicionales empiezan a cocinar la salsa boloñesa el día anterior.

En mi caso voy a dejarlo alrededor de una hora y media. Además voy a hacer boloñesa para dos días, ya que como sabéis la salsa boloñesa se puede emplear de muchas maneras.

Los ingredientes que utilizaré son:

-300gr Carne picada (100gr de cerdo más 200gr de ternera).
-2 huevos.
-1/3 de cebolla bien picada.
-1/2 ajo.
-2 cucharadas de café de salsa Perrins.
-Perejil.
-Pimienta.
-Nuez moscada.
-Pimentón dulce.
-Sal.
-2 cartones de salsa de tomate frito (o natural).


Primero de todo ponemos la carne picada en un bol. Añadimos los huevos, sal, nuez moscada y la pimienta negra. A parte cortamos la mitad del ajo en trozos pequeños. Os recomiendo que le quitéis el corazón para que no repita tanto. Cortamos la cebolla en trozos pequeños y los añadimos a la mezcla. Por último echamos la salsa Perrins y mezclamos todo bien.


En segundo lugar ponemos en una sartén un poco de aceite de oliva y encendemos el fuego más o menos a 7.5 en vitrocerámica (fuego medio).

Cuando el aceite esté caliente (ojo, no quemando), ponemos la mezcla en la sartén y con una espátula vamos desmigajando la carne. Cuando esté cocinada empezaremos a verter el tomate poco a poco. Mi consejo es que echéis un chorro a fin de rehogar la carne. Mientra,s id removiendo poco a poco y cuando la carne ya haya cogido el color del tomate añadís un poco más. Es el momento de bajar el fuego a 4.5 ó 4 (en vitro).


No hace falta que estéis todo el rato pendientes de la salsa, basta con remover cada diez minutos más o menos. Poned la tapa ya que así conseguiréis que no os quede una salsa seca. Cuando observéis que la carne ha absorbido la salsa de tomate, entonces añadís un poco más. Dejad un poco de salsa de tomate para el final.

Es un proceso lento pero merece la pena, os lo aseguro. Sobre todo aprovechad y haced salsa para dos veces a fin de aprovechar el gasto de gas o electricidad.

Cuando la salsa lleve más o menos una hora añadiremos el pimentón dulce. Yo le pongo unas dos cucharadas de café, aunque reconozco que a mí me encanta. También podéis ponerle si tenéis cajún en vez del pimentón. A mí particularmente me gusta mucho porque le potencia mucho los sabores. Como esta vez no tenía me he conformado con el pimentón.

Mientras prepararemos la pasta. Como he dicho antes esta salsa la podéis emplear para lasañas, pizzas, etc. Ya os iré poniendo las recetas para que lo veáis. En mi caso hoy voy a preparar macarrones. Como ya he dicho en otras entradas es importante dejar la pasta el tiempo suficiente para que no se pase. No hay nada peor que, después de haber hecho una buena salsa, la pasta quede aplastada y deshecha.

Ponemos agua a hervir con un poco de sal y cuando hierva echamos los macarrones. Los dejaremos según las indicaciones de la marca, ahora bien, normalmente son unos diez minutos más o menos. Cuando estén listos, los colamos y echamos agua fría, ya que si no corremos el riesgo de que queden apelmazados.

No os preocupéis por si quedan fríos, si la salsa está caliente la pasta cogerá temperatura. De todos modos podéis añadir la pasta a la sartén de la salsa.

Cuando pase la hora, hora y media o el tiempo que vosotros consideréis ajustado quitad la tapa. Si consideráis que necesita espesar un poco basta con que lo dejéis cinco minutos sin tapa. Añadís un poco más de salsa de tomate, removéis y ya está lista para servir.

Aquí tenéis una imagen de mis macarrones con salsa boloñesa... Espero que lo disfrutéis. No os olvidéis del parmesano!!



Bon proveito!!

martes, 8 de marzo de 2011

Korokke (croqueta japonesa)

Hay que reconocer que, a pesar de no ser carnívora, hay platos que están destinados a ser cocinados con carne. La korokke es uno de ellos.

La korokke llegó a Japón a través de los franceses, de hecho korokke es un derivado de croquette.

Para hacer korokke necesitaremos:

Para el puré de patata:

-2 sobres de puré de patata (aunque queda mejor hirviendo la patata nosotros lo haremos con patata deshidratada).

Para la carne:

-100 gr de carne mixta (cerdo y ternera).
-2 cucharadas de azúcar.
-1/2 cucharada de sal.
-Un poco de pimienta.
-Un poco de nuez moscada.
-Una cucharada de aceite.
-1/2 cebolla.

Para el rebozado:

-1/2 huevo.
-25ml de agua.
-25gr de harina.
-Virutas de pan.

Lo primero de todo es hacer el puré de patata teniendo cuidado de que quede denso. Si lo hacemos de sobre debemos usar algo más de la mitad de líquido que indican las instrucciones, es decir, si utilizamos dos sobres, pondremos la leche que utilizaríamos para un sobre. Una vez que lo tengamos lo dejamos en un bol y pasamos a preparar la carne.

Ponemos un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Freímos la carne hasta que empiece a coger color y entonces añadinos el azúcar, la sal, la pimienta, la nuez moscada y la cebolla cortada en trocitos. Removemos de vez en cuando mientras se termina de freír la carne y, cuando esta ya esté hecha del todo, la ponemos en el bol del puré.

Mezclamos bien todo en el bol. Cuando lo hayamos mezclado, volcamos el contenido en una bandeja y hacemos ocho partes. Con cada parte hacemos una bola. Tened en cuenta que os ha de quedar como el tamaño de la palma de la mano, sino se os puede romper con facilidad.

Procedamos ahora al rebozado, ya veréis que la forma de rebozar es un tanto diferente a la que estamos acostumbrados en Europa. Batimos el huevo, lo mezclamos con el agua y añadimos la harina usando un colador para que no se hagan grumos. Empapamos las bolas en este preparado y, acto seguido, las cubrimos de virutas de pan.

Una vez rebozadas, si es necesario, se pueden congelar sin ningún problema. Eso sí, descongeladlas con horas de antelación y rebozadlas con un poco de virutas de pan para que se absorba el agua y no se deshagan.

Para cocinarlas es muy sencillo, sólo hay que freírlas a 150º durante diez minutos. Si las freís con el aceite demasiado caliente puede que se quemen por fuera y se queden crudas por dentro.

Ahora vamos a emplatarlas como si fueran una hamburguesa. Para ello vamos a ponerle:

-3 rodajas de tomate.
-Tiras de repollo.
-Pepino.
-Pimiento verde.
-Pepinillo.
-Alcaparras.
-Cebolla con salsa de caramelo.
-Queso emmental.
-Pan de hamburguesa.


Nos encantan las hamburguesas que están acompañadas de tantos ingredientes. No le ponemos huevo porque mataría mucho el sabor, sino también llevaría.

Para ello hacemos al vapor el repollo y luego lo cortamos en tiras finitas. Cortamos el tomate, el pepino y el pimiento verde en rodajas finas. Mientras, doramos el pan. Cuando esté un poco dorado ponemos la capa de queso en la tapa del pan y la dejamos fundir durante cinco minutos.

Vamos a montar el pan: primero ponemos las rodajas de tomate, luego el repollo, encima el pimiento verde, pepino y luego el pepinillo.Siempre de forma que nos quede una superficie más o menos plana.

Ponemos encima la korokke. Cortamos alguna alcaparras y las ponemos encima de la croqueta. La cebolla caramelizada la ponemos en la tapa del pan.

Podéis aderezarlo con cualquier salsa. En Japón tienen salsas especializadas para las korokke, igual que el propio pan, conocido como koppepan, aunque creo que es igual al pan de frankfurt no lo puedo asegurar; nosotros nos conformamos con las que podemos encontrar en cualquier superficie.

El sabor es impresionante: a cada bocado múltiples sabores inundan nuestras papilas gustativas. La cebolla caramelizada le da un toque dulce que contrasta con la acidez de los pepinillos o de las alcaparras. No os podéis perder este plato. Aunque la primera vez pueda parecer complejo, es simplemente cuestión de práctica. No olvidéis que las cantidades están pensadas para congelar, de forma que menos de una hora de trabajo nos sirve para tres o cuatro días, según cuantos seáis de familia. Merece la pena.



いただきます