Mostrando entradas con la etiqueta leche de soja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leche de soja. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2011

Filloas al cacao

Hace tres semanas hicimos unas filloas con leche de soja y nos sobró bastante cantidad, así que decidí congelarla.

Hoy hemos decidido descongelar la masa y hacerla de otro modo. Ya sabéis cómo es la base de las filloas, lo único que vamos a hacer es añadirle cinco o seis cucharadas soperas de cacao puro con respecto a las cantidades de los ingredientes.

Los pasos para cocinar son los mismos: poner a calentar una sartén y pasamos una servilleta con aceite. Ponemos un poco de salsa en la sartén, cubrimos y echamos el resto otra vez en el bol, así quedarán muy finitas. El resultado es el siguiente:







Bon proveito!!

domingo, 20 de febrero de 2011

Batido de plátanos con leche de soja

El domingo pasado explicamos cómo hacer filloas. Hoy vamos a explicar cómo hacer un batido de plátanos con leche de soja.

Hemos utilizado los siguientes ingredientes:

-1L de leche de soja.
-6-8 plátanos.
-4 cucharadas soperas de azúcar.
-2 cucharadas pequeñas de canela.
-Un poco de limón.

Primero echamos en una jarra el litro de leche de soja, cuatro plátanos (mejor troceados) y dos cucharadas de azúcar. Batimos los ingredientes y comprobamos si es la textura que queremos. Puede ser que lo queráis más ligero o bien más espeso.

A medida que comprobamos la textura, acabamos de echar los plátanos que queramos y el azúcar.

Luego espolvoreamos la canela, removemos y lo ponemos en la nevera si lo vamos a tomar más tarde. Os recomiendo que le echéis unas gotitas de limón para que el líquido no se oxide.



On egin! (euskera)

lunes, 14 de febrero de 2011

Filloas con leche de soja

La primera receta es Filloas con leche de soja. Si creéis que no van a quedar tan buenas como las tradicionales os equivocáis, no notaréis la diferencia. Quería probar una receta sin leche de vaca y la verdad es que me han gustado mucho.

Los ingredientes son los mismos que con las filloas tradicionales: un vaso de harina, una yema de huevo (hay quien pone la clara también), un vaso de leche templada, una pizca de sal y azúcar y por supuesto, canela.

Se mezcla todo y ya las podéis cocinar.

Ponéis un poco de aceite o mantequilla en la sartén. Vertéis un poco de la masa en la sartén. Es importante que os deis prisa en distribuirla y en eliminar la masa que sobre a fin de que no queden gruesas. Os recomiendo que tengáis un cazo al lado para poder eliminar la masa sobrante, si no os quedarán gruesas.




Por cierto, recordad que, la filloa, cuanto más delgada, más sabrosa. Fijaos en la siguiente fotografía: la masa deja ver la mano.



¿Cómo conseguir que queden tan finitas? Es muy sencillo: si no sabéis muy bien si la masa ha quedado en su punto, echad un poco de masa en la sartén y comprobad si es fácil de distribuir en la superficie. Si veis que la masa se cuece antes de que la hayáis distribuido, corregís la masa con un poco más de leche.

Cuidado también con el calor de la sartén. Se os pueden quemar si no vais con cuidado.

Bon profit!