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sábado, 20 de agosto de 2011

Roller pizza

Bien, seguimos con la ruta gastronómica de las pizzas. Esta idea la saqué del recetario de la Thermomix, aunque la masa sigue teniendo los mismos ingredientes que hemos utilizado en las anteriores.

Lo que nos interesa ahora son los ingredientes:

-25gr de queso parmesano rallado.
-15gr de tomate seco.
-Albahaca.
-2 cucharadas de orégano.
-100gr de mozzarella fresca.
-100gr de emmental.
-Un poco de cayena.
-Un poco de pimienta.
-25gr de aceite de oliva virgen extra.


Como ya sabéis, la masa de la pizza la podéis congelar. Normalmente hacemos masa de quilo y salen alrededor de ocho porciones de masa, con lo que tenemos para hacer pizzas para un tiempo. Si la descongeláis os recomiendo que la dejéis en un sitio cálido. Normalmente precaliento el horno durante cinco minutos, lo apago y meto la masa de la pizza dejando la puerta semiabierta para que no se cueza.

Lo único que hay que hacer es mezclar los ingredientes. Pensad que todos los quesos han de estar rallados, así que o los compráis ya rallados o aseguraos que los podréis rallar en casa.

Respecto a los tomates: por un lado decir que la receta también añade tomate cherry pero no lo solemos comprar. Por otro lado, si no tenéis tomates secos es tan fácil como poner al horno tomate fresco en rodajas a una temperatura alta, vigilando que no se quemen. Aquí tenéis una foto de la mezcla.


Una vez hemos mezclado todo bien tan sólo hay que poner los ingredientes. Para enrollarla lo hicimos de la siguiente manera: ponemos los ingredientes dejando los bordes sin nada (más o menos 1cm). Poco a poco enrollamos procurando que quede prieto pero sin estirar la masa ya que se puede romper.

Una vez enrollado lo partimos por la mitad con un cuchillo con un poco de aceite para que no se pegue la masa a él. Si lo cortáis por la mitad os será mucho más fácil de manejar para cortar los trocitos.

Precalentáis el horno a 250º por arriba y por debajo. Untáis aceite en la bandeja y le ponéis papel vegetal o de cocina. Encima del papel ponéis un poco de aceite y lo extendéis.

A partir de ahí cogéis una mitad del roll y vais cortándola con cuidado en trozos de 3cm. Si veis alguna rotura no os preocupéis, podéis taparlo con un poco de masa. Si veis que es complicado dejadlo tal cual para evitar desastres mayores.

A medida que vayáis cortando los vais poniendo de pie en la bandeja, con las partes cortadas hacia arriba.

Ponemos la bandeja en el horno y lo dejamos alrededor de veinte minutos... Y este es el resultado.



Sinceramente, disfruté muchísimo comiendo este tipo de pizza, aunque hay quien no la califica como tal. No os puedo mostrar una foto del relleno al final porque salieron borrosas, pero no queda para nada aceitoso. Eso sí, algunos trozos expulsaron más queso. Si queréis hacer una presentación bonita tendréis que recortar los bordes.

Bon profit!!

sábado, 13 de agosto de 2011

Pan de nueces


Me encanta el pan. Desde que era pequeña ha sido una de las cosas que siempre me ha apasionado. Hace un año probé un pan de nueces que me encantó y ahora, aprovechando este nuevo aparatito... La Thermomix!



De todos modos quiero remarcar que lo podéis hacer a mano sin ningún problema, simplemente la Thermomix me facilita la mezcla, amasado y troceado de las nueces pero igualmente se puede hacer. Me he basado en la receta de directoalpaladar pero he hecho algunos cambios, como añadirle nueces. No he utilizado masa madre para este pan. Los ingredientes son...

750gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura de panadería
1 cucharadita de sal
450cc de agua tibia
250gr de nueces

Primero troceamos las nueces. Lo podemos hacer con la Thermomix o bien tampando las nueces con un paño y pasando un rodillo o botella.

Segundo: podemos hacerla de dos maneras...

Thermomix: lo primero que hay que hacer es echar el agua y programarla a 70º a velocidad tres durante diez minutos que será el tiempo que tardaremos en echar poco a poco los ingredientes.

Echamos la harina poco a poco, luego la sal, las nueces y por último la levadura. Cuando esté mezclado todo ponemos velocidad espiga.

A mano: se mezcla la harina y las nueces y se hace un volcán. Se calienta el agua hasta que quede tibia y poco a poco vamos mezclándola con los dedos. Echamos la sal y la levadura y seguimos amasando durante cinco minutos.

Tercero: dejamos reposar la masa durante una hora. Hay que dejarla en un sitio seco y fresco. Lo que hago normalmente para que suba la masa es precalentar un poco el horno, apagarlo y meter la masa. Dejo la puerta un poco abierta para que no se acumule calor y me cueza el pan antes de tiempo.

Cuarto: ponemos un poco de harina en la superficie de trabajo y ponemos la masa. Le damos la forma y muy importante, le hace los cortes para que la masa pueda crecer cuando esté en el horno.

Quinto: ponemos en el horno una bandeja con agua para generar humedad. En directoalpaladar aconsejan poner el horno a 230º. Yo lo puse a 200º ya que al tener más ingredientes me interesa que se haga por dentro bien. Lo dejamos a esta temperatura durante veinte minutos.

Luego retiramos la bandeja de agua y lo dejamos diez minutos a 230º y otros diez a 180º. Antes de cortar dejad enfriar el pan para que podamos cortarlo bien.




Bon appétit!!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Empanadillas de atún

¿Os acordáis de la masa para empanada gallega que hicimos la semana pasada? Bien hoy la hemos descongelado. Como os dije deberéis ponerle un poco de harina a fin de absorber el agua que pueda desprender.

Dividimos la masa en bolas del tamaño de la mano. No las vamos a hacer muy finas porque se pueden romper. El relleno es el mismo que el de la empanada gallega. Podéis encontrarla en la receta del sábado pasado.

Esas bolas las aplastaremos haciendo un círculo. Como he dicho anteriormente no vamos a hacerlas muy finas. Luego añadimos el relleno y cerramos con el propio dedo. Esto es lo bueno de la masa casera. A parte de que no tiene ningún tipo de antioxidante, por ejemplo, es una masa lo suficientemente fresca como para sellarse sin problema, cosa que a veces no es tan fácil con masas preparadas.

El aceite para freír deberá estar a 150º. Si no ponéis el fuego lo suficientemente fuerte las empanadillas se empaparán de aceite y para mi gusto, se volverán incomestibles.

La palabra es... deliciosa... Porque es el sabor que realmente tienen. Fijaos en cómo quedan por dentro. Quedan muy, muy esponjosas y la masa queda crujiente por fuera. Es un plato diez.


sábado, 26 de marzo de 2011

Empanada gallega de atún

Hoy va dedicado a otra de mi madres, la que me enseñó a hacer precisamente este manjar, porque hay que decir que una empanada bien hecha es un verdadero manjar.

Ingredientes:

-500gr de harina.
-125ml de aceite.
-125ml de leche.
-125ml de agua.
-25gr de levadura.
-25gr de mantequilla.
-2 huevos (1 para pintar).
-1 cucharada pequeña de sal.

Para el relleno:

-500gr de atún.
-1/2 pimiento verde.
-1/2 cebolla grande.
-1 cucharada pequeña de pimentón dulce o picante.
-Sal.

Hoy he hecho primero el relleno, aunque evidentemente lo podéis hacer mientras la masa fermenta. Pero ahora entenderéis porqué.

Lavo y corto en trozos pequeños el pimiento y la cebolla. Ponemos una sartén a fuego medio con un poco de aceite. Cuando esté caliente ponemos la cebolla y vamos removiendo hasta que se poche. Luego añadimos el pimiento verde y bajamos el fuego.

Cuando los ingredientes estén más o menos cocidos añadimos el atún. Volvemos a remover y bajamos el fuego al mínimo. Voy a dejarlo reposar mientras hago la masa, removiéndolo de tanto en tanto a fin de que no se queme.

Ahora toca preparar la masa: templamos el agua, le añadimos la levadura y la sal y removemos bien hasta que sea una mezcla homogénea.

Echamos el harina y hacemos un volcán. Añadimos la levadura y con la mano, vamos poco a poco mezclándola con el harina. Luego echamos el resto de los ingredientes. Os recomiendo que la mantequilla esté derretida a fin de que se mezcle mejor.

Estoy de acuerdo en que el sabor de las recetas es diferente dependiendo del lugar donde se cocinan. Esto es evidente, pero el amasado también es muy importante. Por ejemplo, normalmente se recomienda amasar y añadir harina según la masa vaya aceptando. En mi caso añado harina pero no mucho más, dejando la masa muy suave. Una vez hecha la mezcla lo que observo es que ésta quede muy flexible, muy suave. No hacemos nada más. Hay que tener cuidado porque si se amasa y se le pone mucho harina conseguiremos una masa correosa y eso no es bueno.

Ponemos la masa en un recipiente y la ponemos en un sitio templado. Si no lo tenéis precalentad el horno hasta que quede a una temperatura cálida.

Es en este momento cuando retiramos la mezcla del fuego y le añadimos el pimentón. Aunque creáis que dejarlo tanto tiempo no marca la diferencia sí que lo hace. Una buena mezcla necesita de tiempo y paciencia.

Esperamos de una hora a hora y media y la ponemos en la superficie de trabajo. Ahora es el momento de añadir un poco más de harina si necesitamos más consistencia. Con un rodillo estiramos la masa inferior. Ésta puede ser un poquito más gorda ya que es la base y la ponemos en una superficie untada en aceite previamente. Ponemos el relleno y hacemos la tapa, que tiene que ser finita a fin de que nos quede crujiente. Hacemos un pequeño agujero en medio a fin de realizar la chimenea. Hay quien pone el aceite de la mezcla en la chimenea a fin de que quede suave.

Con la masa que sobre hacemos tiras y las disponemos a lo largo y ancho de la masa, trenzándolas.

Batimos el huevo y con un pincel pintamos la parte superior y con un tenedor pinchamos la masa a fin de que cuando se caliente no se infle la parte posterior y se nos rompa. La ponemos en el horno a 150º durante más o menos tres cuartos de hora, dependiendo de lo grande que sea. Es importante saber que, si os sobra masa, podéis congelarla. Eso sí, cuando la descongeléis deberéis añadirle un poco de harina para que no quede con demasiado agua.

Este es el resultado.

Queda muy, muy suave y la parte superior muy crujiente. La masa ha quedado realmente esponjosa.

Si os sobra masa podéis hacer lo que se llama vulgarmente como "churros". Simplemente hay que hacer tiras con la masa sobrante, freírla y añadirle azúcar al final.


Bon proveito

sábado, 19 de marzo de 2011

Pan de sobrasada

Los sábados parece ser que se están convirtiendo en el día en el que realizamos los experimentos de panadería.

Hace unos meses, en Galicia probamos unos panecillos rellenos de chorizo que me sorprendieron, así que decidimos intentar hacer una versión a la mallorquina.

Como me sobraba un poco de sobrasada (una longaniza cunde mucho) y además tenía congelada masa de las pizzas que hicimos dos semanas atrás he decidido probar suerte con otra receta. Vamos a hacer poca cantidad porque sólo somos dos personalidades y no es cuestión de empacharse mucho...

Para hacer el pan vamos autilizar como he dicho antes masa para pizza y además unos trocitos de sobrasada.

Hay que hacer bolas del tamaño de la palma de la mano y estirarlas de forma redondeada. Luego le ponemos el trocito de sobrasa (más o menos 2cm de alto) y vamos a cerrar como si fueran mochis, es decir en bolsa, agrupando las puntas en un mismo centro. Puede que tardéis un poquito en conseguir que se peguen pero tened paciencia. Cuando hayáis cerrado la bolsa dadle forma con la mano de manera que quede una bola. Le haremos con un cuchillo unos cortes a fin de que la masa se abra.

Vamos a poner dos con sobrasada en crudo ya que así se puede manejar mejor la masa. Pero también lo vamos a probar con sobrasada frita, ya que el jugo que suelta el embutido nos servirá para colorear la masa de nuetros panecillos.

Por último le hemos rociado a los panecillos un poco del jugo que la propia sobrasada ha soltado en la sartén.

Hemos puesto el horno a 125º durante media hora y luego a 200º durante diez minutos para que queden un poco más crujientes.

Después de probarlos podemos decir que no han quedado para nada grasos. Con el calor del horno el pan ha ido soltando la grasa. Como los hemos hecho pequeños pueden acompañar cualquier comida y sorprenderéis gratamente a vuestros invitados. Si queréis añadir otro tipo de embutido no seguro que queda muy bien!! Si lo probáis avisadnos!!



Bon profit!

sábado, 5 de marzo de 2011

Pizza italiana

Me acuerdo de la primera pizza italiana que probé. Fue hace muchos años en Viena. Cada vez que salía de las clases de piano pasaba por delante de una pizzería. El aroma que desprendía era espectacular.

No estaba acostumbrada a ese aroma y pensé que probablemente no me gustarían. Pasaron unos días antes de que me animara a entrar a aquel restaurante.

Cuando me llevé aquel trozo de pizza a la boca, con una masa fresca, recién hecha, la mozzarella... Me di cuenta de que en mi vida había comido una pizza de verdad.

Años más tarde, visitando Italia, he podido retroceder en el tiempo, a aquel día en la calle Beatrixgasse, Viena, donde el aroma envolvía todo el local. Hay que destacar que, desde hace años, en Barcelona también puedes probar una buena pizza.

Para mí hay una serie de cosas que son indispensables para cocinar una pizza bien hecha: la masa, suave y delicada; los ingredientes, frescos; el aceite de aderezo, picante o aromático, y una cosa muy importante, la cocción. La mejor cocción es en un horno de leña. Evidentemente no tenemos horno de leña, pero no creáis que me faltan ideas para diseñar algo que me permita simular un horno. ¡¡Lo que pasa es que mi otra personalidad no me deja!!

En fin, después de esta introducción al plato de hoy, vamos a presentaros los ingredientes. Sinceramente, nunca he conseguido la masa perfecta, así que he revisado varios vídeos sobre masas de pizza y al final me he decidido por este:

-1kg de harina.
-2 cucharadas de azúcar.
-30gr de sal.
-6 cucharadas de aceite de oliva.
-50gr de levadura fresca.
-600ml de agua.


Yo he mezclado los ingredientes del siguiente modo: la levadura la mezclamos en un bol junto con el azúcar y un poco de agua y removemos. En otro bol mezclamos la sal con un poco de agua hasta que se disuelva. El resto del agua la voy a templar para mezclarla.

Ponemos el harina, hacemos un hueco en el centro y añadimos la levadura disuelta, la sal disuelta, el aceite, el agua templada y removemos con la mano poco a poco.

Echamos harina en una repisa, ponemos la masa y amasamos hasta que queda bien elástica y suave.

Como no tenemos un sitio templado lo que voy a hacer es precalentar el horno diez minutos a 150º. Antes de meter la masa en el horno lo apagamos (¡¡¡muy importante!!!) y comprobamos que no esté muy caliente.

En un bol limpio ponemos un poco de harina, hacemos una bola con la masa, la ponemos en el bol, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar en el horno durante dos horas. Fijaos en cómo ha crecido la masa.



Después de dejarla dos horas mi recomendación es apartar aquella masa que queréis utilizar. Yo hice cuatro partes, pero sinceramente creo que se pueden hacer ocho perfectamente si queréis la masa muy finita. Ya veis cómo cunde hacer la masa por uno mismo.

Cogemos una de las bolas y estiramos la masa con los dedos o ayudándonos con un rodillo. Le ponemos un poco de salsa de tomate, un poquito de orégano y la metemos en el horno a 150º por arriba y por abajo.

Siempre me guío por la salsa de tomate para saber si más o menos está lista para acabar de hacer la pizza. Cuando veáis que la salsa está seca, comprobad que está medio hecha. La sacamos, le ponemos un poco más de salsa de tomate, añadimos el resto de los ingredientes y la ponemos en el horno una media hora a 150º. Este es el resultado:


Esta vez le hemos puesto mozzarella en lonchas, espinacas (frescas), tomate en rodajas y por encima trocitos de mozzarella fresca. El queso es realmente importante.

Buon appetito