Mostrando entradas con la etiqueta levadura fresca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta levadura fresca. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de agosto de 2011

Pizza con el borde relleno de queso


Bueno, seguimos con las pizzas como viene siendo habitual últimamente los sábados. Hoy os voy a presentar esta pizza que en su momento fue muy conocida por cierta cadena de pizzería. Nosotros la vamos a hacer en casa. Para ello utilizaremos una de las masas que hicimos (200gr de masa). Respecto a los ingredientes...



-Queso Emmental (al gusto).
-Salsa de tomate.
-1/2 Mozzarella fresca.
-Chorizo.
-Orégano.




Precalentamos el horno a 150º por abajo. Mientras, estiramos la masa de la pizza ayudados con el rodillo. Si la tenéis que descongelar os recomiendo que precalentéis el horno durante unos diez minutos, lo apaguéis y metáis la masa a fin de que quede suave. Si no os puede quedar correosa y el resultado no será tan óptimo.

Una vez estirada ponemos el Emmental rallado alrededor de la masa dejando un espacio para poder cerrar luego. Os recomiendo que pongáis bastante queso ya que al fundirse queda en nada. Eso lo notamos en el resultado, así que cuidado con ese detalle.

Luego cerráis como si fuera una empanada, asegurando bien los bordes. Hay que ir con cuidado para que no se pegue la masa.


Pintamos la masa con la salsa de tomate. Esta vez la he mezclado con el orégano para darle un sabor más intenso. Antes de meter la pizza en el horno pinchamos con un tenedor o un palillo los bordes de la masa para evitar que se acumule vapor y se nos estropee. Metemos la pizza en el horno durante diez minutos. Sacamos la masa y le añadimos el resto de los ingredientes: primero el Emmental, luego el chorizo y por último la Mozzarella. Como quiero que el chorizo se hornee bien hay que ponerlo encima del queso.

Ponemos orégano y lo metemos en el horno entre diez y quince minutos, hasta que veáis el queso bien fundido. Ahora ya podemos servir.



Queda muy buena, pero si observáis la segunda foto os daréis cuenta que se puede poner más queso. No os preocupéis porque si lo selláis bien no se tiene porqué abrir. Ningún lado se abrió, pero eso sí, remarco lo de poner más queso.

Buon appetito

sábado, 6 de agosto de 2011

Pizza mallorquina

Como ya dije anteriormente en cada lugar del mundo las pizzas se hacen de una forma diferente. Hay una pizza que siempre me ha gustado especialmente, aunque debo advertir que es una receta potente.

Los ingredientes son...



-Sobrassada (1/3 de longaniza).
-Queso mallorquín.
-Mozzarella (al gusto).
-Salsa de tomate.
-Orégano.




Si queréis hacer vuestra propia masa podéis pinchar aquí. Es una receta muy buena y la masa queda deliciosa.

Respecto a los ingredientes os he de decir que aunque la sobrassada me encante se ha de poner la cantidad justa, ya que es un producto que tiene mucha grasa. Hay que ponerla en su justa medida, así saborearéis la pizza. Si le ponéis demasiado puede que no la podáis acabar ya que llena mucho.

Para hacer la pizza nosotros horneamos primero la masa previamente untada de salsa de tomate. Incluso hay quien le pone el orégano también.

Mientras se hornea cortamos la sobrassada y le quitamos la piel. Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, muy poco para que vaya soltando la grasa. A mí me gusta mucho la sobrasada bien frita, por eso la cocino antes de ponerla en la pizza. Con la espátula la vais desmigajando para que luego nos quede una salsa.



Cuando está dorada quitaremos todo el aceite. Podéis reservar ese aceite para hacer otras recetas o para untar en el pan. Una vez que hemos quitado el aceite añadimos el tomate frito y removemos con cuidado. Seguramente la sobrasada seguirá soltando grasa. La podéis quitar con una cuchara.




Podéis añadirle alguna especia que consideréis oportuna. A mí me gusta ponerle un poco de orégano y si quiero que sea un poco más picante, pimienta negra o un poco de pimentón. El pimentón para mí es el rey de las fiestas ya que potencia mucho el sabor de la carne.

Ya habréis observado que es como realizar una boloñesa sencilla pero con sobrasada. Es más fácil de distribuir y el sabor queda unificado, la sobrasada forma parte realmente de la pizza.

Sacamos la masa del horno y le ponemos primero la mozzarella, luego la sobrassada y por último el queso mallorquín en láminas. Esparcimos un poco de orégano y la volvemos a meter en el horno. Sólo hay que esperar a que se funda el queso y ya la podemos servir.



Bon profit!!

sábado, 12 de marzo de 2011

Pizza siciliana estilo brooklyn

Cuando era pequeña tenía una amiga de origen argentino. Me acuerdo que para su cumpleaños su madre hizo tres o cuatro pizzas enoooormes. Por entonces no me gustaba la pizza. Lo que no sabía es que, años más tarde, me llegaría a interesar por este plato.

La masa es la misma que en la pizza italiana, por ello no tenéis que preocuparos. Lo que varía es la forma de cocinarla.

Ponemos aceite en el molde y embadurnamos de aceite la masa ya estirada por los dos lados. Luego, en vez de poner la salsa de tomate, añadimos las lonchas de mozzarella y luego la salsa.

Lo ponemos al horno unos veinte minutos a 180º. Después la sacamos y ponemos los ingredientes que queremos. Nosotros vamos a poner espinacas, pimiento de piquillo y aceitunas. Por último añadimos un poco de mozzarella rallada y otro poquito de mozzarella fresca. Lo metemos en el horno unos diez minutos más y así queda:



Podéis ver qué diferencia. Este tipo de pizza queda más dorada, mientras que la italiana queda más rústica. Aunque hay que decir que ambas saben muy bien, estas han quedado muy esponjosas. Me acuerdo de una pizzería en Palma que las hacía muy semejantes a esta... Aunque creo que no eran artesanales.


Si observáis bien se puede ver la mozzarella bajo la capa de salsa de tomate.

Enjoy your meal!

sábado, 5 de marzo de 2011

Pizza italiana

Me acuerdo de la primera pizza italiana que probé. Fue hace muchos años en Viena. Cada vez que salía de las clases de piano pasaba por delante de una pizzería. El aroma que desprendía era espectacular.

No estaba acostumbrada a ese aroma y pensé que probablemente no me gustarían. Pasaron unos días antes de que me animara a entrar a aquel restaurante.

Cuando me llevé aquel trozo de pizza a la boca, con una masa fresca, recién hecha, la mozzarella... Me di cuenta de que en mi vida había comido una pizza de verdad.

Años más tarde, visitando Italia, he podido retroceder en el tiempo, a aquel día en la calle Beatrixgasse, Viena, donde el aroma envolvía todo el local. Hay que destacar que, desde hace años, en Barcelona también puedes probar una buena pizza.

Para mí hay una serie de cosas que son indispensables para cocinar una pizza bien hecha: la masa, suave y delicada; los ingredientes, frescos; el aceite de aderezo, picante o aromático, y una cosa muy importante, la cocción. La mejor cocción es en un horno de leña. Evidentemente no tenemos horno de leña, pero no creáis que me faltan ideas para diseñar algo que me permita simular un horno. ¡¡Lo que pasa es que mi otra personalidad no me deja!!

En fin, después de esta introducción al plato de hoy, vamos a presentaros los ingredientes. Sinceramente, nunca he conseguido la masa perfecta, así que he revisado varios vídeos sobre masas de pizza y al final me he decidido por este:

-1kg de harina.
-2 cucharadas de azúcar.
-30gr de sal.
-6 cucharadas de aceite de oliva.
-50gr de levadura fresca.
-600ml de agua.


Yo he mezclado los ingredientes del siguiente modo: la levadura la mezclamos en un bol junto con el azúcar y un poco de agua y removemos. En otro bol mezclamos la sal con un poco de agua hasta que se disuelva. El resto del agua la voy a templar para mezclarla.

Ponemos el harina, hacemos un hueco en el centro y añadimos la levadura disuelta, la sal disuelta, el aceite, el agua templada y removemos con la mano poco a poco.

Echamos harina en una repisa, ponemos la masa y amasamos hasta que queda bien elástica y suave.

Como no tenemos un sitio templado lo que voy a hacer es precalentar el horno diez minutos a 150º. Antes de meter la masa en el horno lo apagamos (¡¡¡muy importante!!!) y comprobamos que no esté muy caliente.

En un bol limpio ponemos un poco de harina, hacemos una bola con la masa, la ponemos en el bol, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar en el horno durante dos horas. Fijaos en cómo ha crecido la masa.



Después de dejarla dos horas mi recomendación es apartar aquella masa que queréis utilizar. Yo hice cuatro partes, pero sinceramente creo que se pueden hacer ocho perfectamente si queréis la masa muy finita. Ya veis cómo cunde hacer la masa por uno mismo.

Cogemos una de las bolas y estiramos la masa con los dedos o ayudándonos con un rodillo. Le ponemos un poco de salsa de tomate, un poquito de orégano y la metemos en el horno a 150º por arriba y por abajo.

Siempre me guío por la salsa de tomate para saber si más o menos está lista para acabar de hacer la pizza. Cuando veáis que la salsa está seca, comprobad que está medio hecha. La sacamos, le ponemos un poco más de salsa de tomate, añadimos el resto de los ingredientes y la ponemos en el horno una media hora a 150º. Este es el resultado:


Esta vez le hemos puesto mozzarella en lonchas, espinacas (frescas), tomate en rodajas y por encima trocitos de mozzarella fresca. El queso es realmente importante.

Buon appetito